
* A empresarios del transporte preocupa el factor humano; lamentable que a los traileros la TEC 1 los trate de forma inhumana: Conatram.
Por Rafael Rivera Millán
“No es posible que por el trato inhumano hacia los operadores del autotransporte federal de carga terrestre, por parte de una empresa líder en el manejo de contenedores en el mundo, como lo es Hutchison Port Holding, que opera aquí la Terminal 1 de Contenedores, estemos mandando a las carreteras una verdadera bomba de tiempo”, afirmó Abelardo Lozano Herrera, delegado en Michoacán de la Confederación de Transportistas Mexicanos, A.C. (CONATRAM).
Ello, al secundar las declaraciones de los dirigentes de la Asociación de Transportistas de Lázaro Cárdenas (ATLAC), en el sentido de que suman ya tres años de tortuguismo de esa terminal de contenedores operada por Hutchison Port Holding, ya que el tiempo normal o máximo que debe tardar un tracto camión en ser cargado con uno o dos contenedores, debe ser de tres horas, se extienda a 12 o más y si a ese le añade que durante todo ese lapso los choferes no tienen acceso a tomar agua, algún regreso o alimentos e incluso para hacer sus necesidades fisiológicas y luego se le manda a carretera, por eso los lamentables accidentes, puntualizó.
Esta situación repercute no solo en los transportistas, sino también en los dueños de la carga, que no les llega a tiempo y tienen que pagar altos costos por cada día que un contenedor se queda en la terminal sin ser movilizado hacia los almacenes o empresas automotrices.
Lamentablemente dijo, la terminal 1 de contenedores nunca pierde, ellos cobran la estadía, el almacenaje no a los transportistas sino al cliente final y eso corre el riesgo de que el cliente se aleje de Lázaro Cárdenas, pues tienen que pagar grandes sumas de dinero por cada contenedor no movilizado y luego esto hace que los transportistas solamente tengan ocupado el 50 por ciento de su flotilla y con choferes sumamente cansados y estresados por tanto tiempo en espera de que sus unidades sean cargadas.
Por su parte, Pablo Martínez Gómez Tagle, Vicepresidente Zona 3 (Guerrero, Michoacán, Guanajuato y Querétaro) de la CONATRAM dijo que Lázaro Cárdenas debe ser un puerto competitivo en tiempo, no solo en el costo del flete, sino en poder llegar en tiempo a las plantas armadoras de la industria automotriz o a los grandes almacenes, porque puso como ejemplo, el tener parada un minuto a una planta como la Nissan, eso representa un millón de dólares por no recibir a tiempo su materia prima para laborar.
A ellos y a todos los clientes apuntó, les urge que su mercancía llegue a tiempo tanto a sus plantas como a sus anaqueles, por eso nuestra preocupación y llamado a que esta situación se mejore, porque no se quiere que suceda lo que ha estado pasando en otros puertos, pero desafortunadamente Hutchison no ha querido entender y solo puras promesas ha dado de que desde hace tres años ya vienen por el mar tres grúas, que nunca han llegado, pero se requiere también más personal para ser operando en forma eficiente.
Por parte de los transportistas indicó, hay preocupación por capacitar a sus operadores y prueba de ello es que ya está funcionando una escuela en Zamora y otra ha iniciado ya en Uruapan, con simuladores para la capacitación de los choferes. “Si queremos seguir creciendo, necesitamos posicionar al puerto en el primer lugar en vez de Manzanillo, pero con los problemas que hay en la Tec I, es difícil lograrlo”, puntualizó.
Lozano Herrera indicó que por la tibieza con que actúan los directivos de Hutchison, deja mucho que decir y desear, pues lejos de asumir su responsabilidades les avienta la bronca al transportistas, ya que ellos a sus clientes les argumentan que no tienen problemas como terminal.
Por quejarse de algunas otras anomalías señaló Pablo Martínez, ahora en la Tec 1, no se permite que los operadores de los tracto camiones, después de hacer fila para dejar su carga de vacío, sus unidades puedan ser cargadas con contenedores llenos, tienen que salir y esperar de nuevo su turno para entrar, y eso no es posible seguir soportándolo.
Finalmente hicieron un llamado a la Asipona-LC, como autoridad rectora del puerto michoacano, a que intervenga y tome cartas en el asunto, para obligar a Hutchison a remediar esta anomalía que afecta a más de dos mil unidades locales del transporte federal de carga terrestre, más otras 1,500 de empresas foráneas y de las que dependen económicamente más cinco mil familias.
Urge resolver esta situación, para evitar seguir mandando a carretera, como una verdadera bomba de tiempo, a choferes cansados no solo hacia la autopista siglo 21, sino a otras carreteras del país. Pero hasta el momento la Asipona tampoco ha dicho nada, concluyeron.





