Pequeño mal

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

 

Es una clase de epilepsia en la que la electricidad cerebral se interrumpe, y la descarga de esa corriente eléctrica cerebral, al ser interrumpida a nivel neuronal, desencadena una ausencia en la actividad cerebral y física en un paciente, ausencias que no son tan ostensibles como una epilepsia clásica (ya descrita en estos artículos), caracterizada por una crisis que es generalizada; a estas ausencias también se le llama el pequeño mal, y en ocasiones es tan breve que no es perceptible, salvo por gentes muy observadoras, y puede pasar desapercibido. Y le explico, querido lector, es esa clásica forma de un paciente que al estar hablando, súbitamente se queda callado y no sabe de qué habla o habló, de aquí que surgió esa mala expresión muy coloquial que refiere la gente “se le fue el avión”, que no es más que una forma peyorativa de referirse a la problemática física y de salud de una persona, totalmente reprobable.

Veremos que la persona con pequeño mal o crisis de ausencia, en forma súbita se queda quieta y sin moverse, con la vista fija y con cara totalmente inexpresiva, por solo algunas fracciones de segundos mínimo 2 a 3 que son muy claros y largos sobre todo para sus familiares, con la cara como ausente, de aquí la denominación aplicada como ausencia, y que no debe durar tiempos mayores a 20 segundos.

Al reactivarse la situación eléctrica normal en el cerebro de estas personas, continúan como si nada hubiera pasado, algunas veces con cierto olvido, pero sin problemas. A esto le llamaremos Ausencias Típicas, y son más comunes entre niños de los 6 a los 12 años, y son desencadenadas o disparadas por un factor externo, como puede ser una inspiración profunda, un ruido severo o bien un destello luminoso intenso, o ese tipo de luces que se interrumpen constantemente, o bien cuando realizan una hiperventilación forzada como en caso de una respiración profunda y constante, esta característica es muy importante ya que se ven claros en un electroencefalograma.

Llamada pequeño mal por un psiquiatra francés, petit/mal, Jean Étienne Dominique Esquirol.

El diagnóstico de este tipo de enfermedades es esencialmente clínico, en base a cómo se comporta el paciente en su vida diaria, y cómo se le presentan las crisis, que lo hacen en una forma característica.

El manejo médico siempre será con un medicamento anticonvulsivante, que deberá ser perfectamente valorado por su médico general, su médico de confianza, pero el manejo especializado de este tipo de pacientes es con el Neurólogo, ya que con esta especialidad ellos cuentan con la experiencia necesaria para utilizar medicación, muy suave, pero específica para el control exacto de una crisis de ausencia, sin ser tan agresivos con los tratamientos, como sucede con una epilepsia generalizada de tipo gran mal.

Este tipo de pacientes requieren un estudio completo e integral en base a Rx simple de cráneo, TAC cerebral, electroencefalograma, siendo este estudio de gabinete el que más datos proporcionará para realizar este diagnóstico, valoración neurológica completa y en base a los hallazgos de todos estos parámetros desarrollar su tratamiento.

Se sabe que el desarrollo de este tipo de patologías es por varios factores, no hay aparentemente carga genética, aunque sí es más común en gemelos, se sabe también que las descargas eléctricas parecen desarrollarse en las vías talamocorticales, de aquí que estos niños deben ser medicados, y como es una alteración relativamente sencilla, se sabe que con el tiempo y el tratamiento adecuado, este tipo de pacientes se controla y al cabo de un periodo de hasta dos años sin las crisis se pueden ir retirando los medicamentos hasta dejarlo sin medicamento.

Pero existe un pequeño grupo de pacientes que requerirá seguir con sus medicinas por periodos prolongados e indefinidos para evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida de esos pacientes y como sucede en etapa escolar son fácilmente estigmatizados.

Gracias por leer este artículo.