Soy médico, no asesino

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

 

Nos alcanzó una situación jurídica que hace más de 10 años se habría podido legislar y no se hizo, ya entre reformas, aeropuertos, campañas políticas y la total falta de interés del área política del país se dejó, hasta que hoy día explotó.

¿A qué me refiero? A despenalizar en el marco jurídico una acción que en forma involuntaria, incidental y esporádica se puede presentar durante la atención de un paciente, totalmente en forma fortuita, como son anafilaxias, choques neurogénicos, desencadenados por anafilaxia, intolerancia a medicamentos, alergia a algunos de estos medicamentos, que son total y específicamente esporádicos, y que pueden ser fatales, llegando a infartos de miocardio, lesión renal y llegar hasta una falla orgánica múltiple  que desgraciadamente terminará en la muerte.

Tomemos en cuenta que para desgracia del área médica, siempre estará envuelto un médico, ya que el responsable de la orden de la aplicación de esos medicamentos debe y será un médico, desafortunadamente no sabemos o sabíamos que dicho medicamento iba a desencadenar una reacción a un paciente incluso hasta llevarlo a la muerte, ahí no estamos actuando con dolo, entendiendo por dolo esa acción con intención de matar a alguien, con premeditación, alevosía y ventaja, sino sucede todo lo contrario, lo estamos tratando de ayudar.

Un solo estado del país ya lo resolvió a nivel local, el estado de Hidalgo, donde este tipo de acciones no se ve desarrollada con dolo o la intención de matar, sino como un accidente, somos médicos, no adivinos, no sabemos si a ese paciente se le desencadenará una reacción de este tipo y que esta sea tan grave que en 12 minutos lo lleve a la muerte y aun estando en una unidad de terapia intensiva llegaría a fallecer.

De esta fisura se valen y se están valiendo jueces, y abogados, cuyo objetivo aparte de desprestigiar al área médica, sea el de ganar fama por unos minutos y ser protagonistas de una muy lamentable falla del sistema y un total desconocimiento de leyes y conocimientos médicos, que en países avanzados ya son historia, y ven en la presentación y representación de estos casos cómo ganar dinero, y se aprovechan de la necesidad de la gente de recibir ese dinero, y como ellos dicen “refundir al médico a la cárcel”.

Él no mató porque quisiera, él no mató con el deseo de matar, son eventualidades graves sí, pero son eventualidades que la ley ya debería de haber catalogado adecuadamente y de esta fisura los tinterillos no actualizados tratan de ganar dinero y adeptos.

Nada va a regresar a la vida al paciente fallecido, entendemos el dolor de los deudos, pero estudiamos más de 12 años y seguimos estudiando actualmente con el objeto de salvar vidas. Es cierto, hay médicos que se les ha olvidado su don de servicio (no a todos), sí es cierto que en ocasiones caemos en negligencia al no atender a algún paciente adecuadamente, pero a nivel institucional nos dejan trabajando con las uñas sin insumos y sin medicamentos, los médicos trabajamos sin tener con qué hacerlo, pero eso sí deben de ver más de 25 pacientes al día, tratarlos bien y darles sus recetas, sin insumos y sin medicinas, y sin quejas.

También es cierto que nosotros los médicos tenemos la culpa por permitir trabajar en esas condiciones ínfimas de abastecimiento, pero abusan las autoridades y las instituciones de la necesidad de trabajar, de la necesidad de ganar nuestro dinero y poner comida en la mesa de nuestra familia, y nos ponen en áreas de choque con pacientes graves para trabajar sin ni siquiera equiparnos, sí tenemos la culpa por permitirlo, pero el don de servicio va más allá de eso, hasta con las uñas trabajamos, en ocasiones llevando nosotros mismos lo que necesitamos para apoyar al paciente, sobre todo los que somos quirúrgicos, estamos para servir en la salud, no para matar, vivimos al lado de la muerte, peleamos con ella todos los días, estudiamos una carrera de 6 años, una especialidad de 4 años y los que hicimos subespecialidad 2 años más, y siempre estamos estudiando, actualizándonos y tratando de ser útiles a una sociedad a la que nos debemos.

Por favor no nos criminalicen, no matamos por el gusto de hacerlo, salvamos vidas por el gusto de hacerlo.

Ojalá y Re tipifiquen esto como un incidente y no como un asesinato, como lo han hecho las autoridades retrógradas y neófitas del estado de Oaxaca.

Gracias por leer este artículo.