BETULA CUMPLE 25 AÑOS ENCALLADO EN PLAYA DEL HABILLAL, NO EN CALABAZAS

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Rogaciano Meza Faburrieta, Jefe de Tenencia de El Habillal, dijo que a 25 años de haber encallado el Betula frente a la playa de esa demarcación y no de Playa Azul o de Calabazas, como se lo han peleado “otros”, aunque poco, sí ha dejado beneficios más que perjuicios.

Este 29 de junio se cumple un cuarto de siglo o las “bodas de plata” del buque tanque Noruego Betula, encallado en playa de El Habillal, no como erróneamente se ha dicho en Calabazas, señala el Jefe de Tenencia, Rogaciano Meza.

 

Por Rafael Rivera Millán

Aunque muy poco, el encallamiento del buque tanque Noruego Betula, ocurrido un 29 de junio de 1993 en la playa de la entonces Encargatura del Orden, El Habillal, actualmente la Tenencia más joven de este municipio, ha tenido más beneficios que daños o perjuicios, señaló en entrevista realizada frente a lo que queda de esa mole de acero, el titular de la demarcación, Rogaciano Meza Faburrieta.

Incluso dijo, “otros” al referirse concretamente a prestadores de servicios de Playa Azul o comuneros de Las Calabazas, son quienes se han peleado al Betula, y también le han sacado “raja”, pues en el caso del centro turístico, hasta una enramada bien cimentada construyeron y explotan comercialmente hablando con el nombre del navío, mientras los habitantes de El Habillal, y más concretamente quienes son dueños de los terrenos que colindan con el mar.

Pues aunque han tenido esa visión, de explotar también turística y comercialmente la presencia del barco o lo que queda de él, no lo han hecho por falta de recursos económicos y apoyos del gobierno para establecer enramadas turísticas, ya que tampoco se cuenta con un camino pavimentado, sino solamente de terracería y sin andar dando tantas vueltas, para llegar a este sitio.

Al principio apuntó, en los días en que causó tanto revuelo el encallamiento del barco, la gente de El Habillal estaba temerosa, pues se decían muchas cosas, que el barco iba a explotar de un momento a otro, que traía droga o no se qué tantas cosas dice Rogaciano, que a los pobladores les daba temor en lugar de pensar en que el sitio pudo explotarse turística y comercialmente.

A varios años de distancia, todo ese relajo ha quedado en el olvido, y ahora, aunque rústicamente, unas cuantas gentes han puesto algunas enramadas, a las que acuden familias los fines de semana e incluso visitantes no solo del municipio sino de otros puntos del estado y del país o hasta del extranjero que quieren venir a ver todavía lo que queda del barco, y a quienes se atiende con alimentos a base de pescados y mariscos, sacados de ahí de donde está el Betula.

Señaló que la gente del Habillal, no tiene recursos para pagar mucho dinero por una concesión federal, para tener una enramada turística frente al mar, y mucho menos para construir alguna como las hay en Playa Azul o en otras playas del municipio o de Aquila y Coahuayana.

Algunas de las enramadas que habitantes de El Habillal últimamente han sido establecidas frente a la playa donde está encallado el Buque Betula.

Pero el barco está ahí, no se ha ido ni se irá, porque tiene varios metros enterrado en la arena de esta playa, donde dice, espera que algún día, el gobierno apoye a gente de esta tenencia que ha querido tener un negocio para atender a los turistas frente al Betula y contarles a quienes lo deseen todo lo que ha pasado o se ha sabido en torno a este buque tanque, que daba servicio a Fertinal, surtiéndole de ácido sulfúrico para la elaboración de fertilizantes.