Diagnósticos y pronósticos adecuados. Mejores tratamientos médicos

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

Para poder establecer un tratamiento adecuado en un paciente enfermo, es de suma importancia, primero que nada, establecer un diagnóstico, si por alguna razón ese diagnóstico no es el adecuado o es retrasado en su elaboración, se verán afectados también el tratamiento y el pronóstico.

En la Unión americana, se detectaron casi 12 millones de personas adultas, tenían un diagnóstico erróneo y esto generaba un mal tratamiento y nunca se podía establecer un pronóstico; desafortunadamente ese error genera en la misma Unión americana 160,000 muertes al año, así lo marcan dos artículos, uno de Singh y Meyer, que aborda la frecuencia de errores diagnósticos en la población adulta, de la revista BMJ, Qual SAF, del 2014, 23;727-31, y el otro muy interesante también de Saber y Mathews en un estudio de 25 años de mala práctica y errores diagnósticos de 1986 al 2010, en un análisis del banco de datos del área de práctica nacional, del 2013, 22:672-80.

Ahora que se habla de seguridad y calidad en la atención, se ha puesto más énfasis en estos datos que antes no los vigilábamos, realizar diagnósticos más certeros con base a una medicina basada en evidencias, y todo esto tendiente a realizar diagnósticos más adecuados, más rápidos y más certeros, y al hacer esto se mejorará en mucho el tratamiento adecuado y algo que muchas veces es mal proporcionado un pronóstico.

¿Cuántas veces nos hemos topado con casos que nos dicen su familiar tiene solo 3 meses de vida? y resulta que vive no solo más tiempo, sino que hasta mejora su calidad de vida, este pronóstico fue basado en un diagnóstico erróneo, que dio un tratamiento inadecuado.

Y mire, querido lector, desgraciadamente se hacen más importantes los errores del pronóstico que los de diagnóstico y tratamiento, debiendo ser más importantes los de diagnóstico y tratamiento, ya que esos son los que nos darán el pronóstico.

De aquí es donde se debe elaborar un diagnóstico adecuado lo antes posible e instituir el tratamiento, y en base a eso pensar en un pronóstico, si inicia bien, seguirá bien y podrá llegar a dar un buen pronóstico, pero si está uno en duda del diagnóstico o del tratamiento instituido, mejor no aventurarse a dar un pronóstico, no somos magos ni brujos para saber o adivinar cuánto tiempo va a vivir un paciente,  pero en base a los estudios hechos en cada padecimiento, sí podemos inferir el tiempo de esperanza de vida de cada uno de esos pacientes y sobre todo descartar que sea mortal.

Todos los estudios revisados en los últimos 10 años muestran cómo los médicos no somos tan hábiles para estimar un pronóstico, pero insisto, se le da más importancia al pronóstico que al diagnóstico y el tratamiento, como debería ser y no ser al revés, tenemos los médicos y debemos reconocer, muchos desafíos para dar un pronóstico acertado para un paciente, como son los tiempos que llevan enfermos, diagnósticos anteriores en pacientes con múltiples diagnósticos, manejos anteriores, evolución del propio padecimiento y las características de cada individuo y la dificultad técnica de aceptar un error diagnóstico que se consideraría un fracaso, de estos hechos es la dificultad de integrar un buen pronóstico.

Aquí entran todos los factores de formación, integración clínica, experiencia en manejos médicos y quirúrgicos, ética, moral, la madurez en los criterios médicos, todo esto puesto al servicio del paciente que acude con un médico a consulta para ser lo más acertado posible y si tiene dudas diagnósticas, se tenga la suficiente humildad para solicitar ayuda del especialista adecuado en cada caso, difícil sí pero ahí estriba que los casos de los pacientes sean tratados adecuadamente en base a un diagnóstico bien establecido y en base a todo esto, poder emitir un pronóstico lo más acertado posible.

En un trabajo muy interesante se encontró que el 75 % de los pacientes con enfermedad pulmonar, enfermedad hepática o incluso cardiaca terminales, que se les había dado un pronóstico de sobre vida menor a 6 meses, estaban vivos después de transcurridos los seis meses, en un articulo de JAMA de Fox y Mc Niff, editado en 1999 col 282, páginas de la 1638 a la 1645. Para resolver esto es un trabajo de toda el área médica, para dar mejores pronósticos, que es la fase que es más evidente en nuestra consulta, debemos identificar perfectamente el diagnóstico e instituir el tratamiento más adecuado, para tener el pronóstico lo más acertado que se pueda y con esto se beneficiará al paciente.

¿Por qué? se ha volteado a ver el error en el pronóstico de los pacientes, por la tasa elevada de pacientes con un error diagnóstico y que desgraciadamente no se corrige y desencadena un tratamiento inadecuado o innecesario, y que desafortunadamente está desencadenado, que los números de estadísticas de muertes se eleven por no ser tan acertados en los diagnósticos de los pacientes.

No se trata de atinarle, no se trata de adivinarle, se trata de ejercer un diagnóstico inicialmente rápido, pero lo antes posible confirmarlo y dejar en claro que estamos tratando lo que suponemos está presente en el paciente.

Gracias.