En la PGJE, 600 estudiantes realizan servicio social y prácticas profesionales

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Para llegar al éxito, la experiencia, hace la diferencia, impulsa la Procuraduría de Justicia en el Estado, y convoca a las y los universitarios a incorporarse a la institución.

Morelia, Michoacán, a 30 de octubre del 2018.- Mientras que para algunos estudiantes es una obligación, un camino que tarde o temprano habrá que cruzarse porque forma parte de la preparación académica de miles de universitarios; para otros, significa una oportunidad de crecimiento, una pequeña grieta para abrirse paso al mundo laborar y llegar con todas las herramientas marcando la diferencia; al final, el resultado es lo que importa; se trata del servicio social y las prácticas profesionales.

Estos trámites se inician cuando los estudiantes llegan a cursar determinado nivel de su carrera profesional, o bien cuando la sede estudiantil así lo considera, dependiendo sus reglamentos y disposiciones.

El servicio social, de acuerdo al artículo 53 de la Ley reglamentaria del artículo 5º Constitucional, relativo al ejercicio de las profesiones, establece que: “Se entiende por servicio social el trabajo de carácter temporal y mediante retribución que ejecuten y presten los profesionistas y estudiantes en interés de la sociedad y el Estado”.
Esta etapa de la carrera profesional -Servicio Social- por ley debe realizarse en instituciones públicas, entre las cuales se encuentra la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) donde cada año un promedio de 600 alumnos de diversas universidades de Michoacán se integran a sus filas para cumplir con tal obligación.
Para Lourdes Carolina Samaniego Zozaya, titular de la Secretaría Técnica de la PGJE, área encargada entre otras cosas de la gestión del Servicio Social y Prácticas Profesionales, esta actividad, más que un trámite es una excelente oportunidad de intercambiar experiencias.

Por una parte, los servidores públicos tienen la oportunidad de integrar ideas nuevas e innovar en sus actividades diarias; por el otro, los prestadores de servicios y prácticas profesionales pueden adquirir una importante experiencia y poner en práctica lo que van aprendiendo en sus universidades.

“Es una combinación interesante que se hace entre la experiencia y las interrogantes que puedan traer los prestadores; además de que ellos pueden poner en práctica ideas, vendría siendo como una retroalimentación”, explicó la funcionaria, quien resaltó la importancia de esta interacción entre estudiantes y servidores públicos.

“Los estudiantes vienen con todas las ideas e innovación en una dependencia que día a día les da la oportunidad de nutrir de forma practica la información que les dan en la escuela”, agregó.

En este camino que se debe recorrer para llegar al éxito, la experiencia obtenida previamente es la clave para alcanzar las metas, independientemente de ocupar un lugar al término de su servicio social o prácticas, sólo el haber permanecido en la institución significa una acreditación de calidad para los universitarios.

“Creo que el hecho de que hayan realizado servicio profesional o practicas aquí en Procuraduría les da ese empuje para que puedan desenvolverse en cualquier otro ámbito a nivel laboral, y puede abrir varias puertas ya sea en otras dependencias o sector privado”, mencionó Carolina Samaniego.