Congreso Nacional de Gastroenterología 2018 en Mérida

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

Año con año, las distintas sociedades médicas realizan sus congresos, y en el mes de noviembre, justo aprovechando el puente del 20, la Asociación Mexicana de Gastroenterología realiza la suya, a la cual acudí este año.

Existen muchos congresos, pláticas y encuentros médicos al año, pero este es el más importante, qué tan importante será que nos reúne alrededor de 3000 médicos, no solo de Gastroenterología, sino también de Cirugía, Hepatología, Neurogastroenterología, Gastroenterología Pediátrica, Cirugía Pediátrica, Medicina General, residentes de Gastroenterología y Estudiantes de Medicina del Estado donde se realice este congreso, así que eran estudiantes de Medicina de Yucatán. Se realizan cursos, congresos, asambleas.

Imagínese la logística para movilizar todo ese ejército de gentes, un presidente del congreso, tres directores, tres cursos simultáneamente, Gastroenterología, Cirugía y de Residentes y estudiantes con médicos generales. Lo último es la especialidad y lo más actual, de ahí que casi todos queramos acudir a esos congresos.

Yo fui invitado por un Laboratorio Médico Farmacéutico, lo cual yo agradezco, y me compromete aún más a aprender para aplicarlo con mis pacientes.

Un mundo de médicos, de conocidos, de representantes médicos, encontrar de nuevo a tanta gente con la que me crucé en mi vida, cariño, nostalgia y un poco de tristeza por ver que el tiempo no nos ha perdonado, pero aun así seguimos aprendiendo.

Llego al Centro de Convenciones de Mérida, precioso, estrenado tres meses antes de este congreso, amplias salas, clima agradable, frío en ratos, diría yo, me registro. El primer día de congreso me dan mi credencial de congresista y a iniciar 10 horas de charlas, en español e inglés, con ponentes con los mejores tópicos de la especialidad, mexicanos, americanos, italianos, serbíos, pláticas en español, en inglés, y se organizan perfectamente en los salones, ya que son varias pláticas simultáneamente, escojo las pláticas a las que acudiré y a asistir a todas y cada una de ellas.

Inician las pláticas de muy buen nivel, con lo más reciente y nuevo en gastroenterología, los medicamentos nuevos para las enfermedades viejas, nueva óptica, nueva apreciación de los padecimientos y cómo encarar esos cambios.

Una plática atrás de otra, de gastritis, colitis, cáncer gástrico, cáncer de hígado, cáncer de páncreas, endoscopías, colonoscopías, sangrado de tubo digestivo alto y sangrado de tubo digestivo bajo, una tras otra, muchos temas y muy cansado, pero muy actual.

Cuatro días de clases continuas, de ocho a una y media, y en la comida durante aún hay en la comida otra ponencia, comes y regresas a las clases por la tarde hasta las 7:00 pm, sale uno cansado de estar sentado, pero llegar al hotel a organizar apuntes y darte un baño y dormir, y al día siguiente igual.

Existen actividades alternas de tipo cultural y de distracción como cenas, brindis, paseos, pero se mete uno tanto al congreso médico, que no quedan ganas de acudir a nada de esto, y prefieres descansar y prepararte para el siguiente día.

Nuevos protocolos de estudios, nuevos criterios que debemos aplicar cada día para unificar los criterios y que se sigan los mismos protocolos de trabajo en todo México, este es uno de los objetivos de los congresos, para mejorar la calidad de atención médica y en él área de gastroenterología, que es donde yo me desenvuelvo, con el único objeto de dar una mejor y acertada atención a los pacientes, ver a los mejores en nuestras áreas y que se acuerden de ti con tanto cariño, eso no tiene valor.

Por eso es que nos ausentamos de la consulta, de los pacientes, no solo en Lázaro, en todo México, los gastroenterólogos del país coincidimos en Mérida, Yucatán, una ciudad muy limpia, gente muy agradable, que hablan cortado, dicen ellos, muy buenos anfitriones, comida muy rica, muy agradable sabor, una cultura distinta, pero mexicana y como tal se le respeta, ciudad muy segura y con un centro de convenciones que solo lo comparo con el de Miami, ya que es muy grande y cómodo, se quedó atrás el de Acapulco que era uno de los mejores, solo una ciudad con esta infraestructura puede dar cabida a un congreso de esta magnitud, pocas ciudades del país lo pueden lograr, Cancun, León, CDMX, Guadalajara, y algunos otros estados muy cercanos, Monterrey, Querétaro.

Gracias Laboratorio Italmex, por creer en mí, pero mejor aún, gracias a mis pacientes por su comprensión, y a mi familia por su incondicional apoyo y su amor manifestado en confianza, que nunca defraudaré ni al Laboratorio Italmex, ni a mis pacientes, gracias por esperarme, reconozco que vengo mejor preparado que antes, gracias a mi familia por quererme. Por eso y mil cosas más, gracias.