Enfermedad inflamatoria pélvica

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

Es más fácil entenderla como una infección de los órganos reproductores femeninos, superiores o internos.

La infección de estos órganos sexuales es adquirida mediante una relación sexual con una persona que presente una infección sexual y que esta infección, después de haberse contaminado, asciende por genitales hasta llegar a inflamar órganos sexuales internos femeninos, como son las trompas de Falopio u oviductos, y pudiendo llegar a ambos ovarios, presentando clínicamente esa mujer dolor en el bajo vientre, dolor intenso, y presentar también una secreción vaginal, y ocasionalmente una hemorragia transvaginal totalmente inadecuada.

Cuando se infecta la parte superior del útero, se llamará endometritis, al inflamarse las trompas se llamará salpingitis, y cuando esta infección llegue a los ovarios se le llamará ooforitis, y al desencadenar una infección severa, podrá presentarse un absceso tubo-ovárico.

Desgraciadamente este tipo de infección, llamada también pelviperitonitis, es la causa número uno de esterilidad primaria en las mujeres que llegan a padecer esta enfermedad y esta esterilidad llega a ser hasta en una de cada cinco mujeres que presenten esta infección.

El perfil de las personas que padecen esta enfermedad es, mujeres menores de 24 años, sin uso de preservativos o anticonceptivos de barrera durante las relaciones sexuales y que además cuenten con múltiples parejas sexuales, también se presenta en pacientes con infecciones vaginales o vaginosis, y si esta es crónica será de difícil erradicación, se presenta en mujercitas que tienen un nivel socioeconómico débil, sin acceso a servicios sanitarios adecuados.

Las infecciones son por tener relaciones sexuales con personas que padezcan una infección sexual, y será esta por mucho la causa más común de una pelvi peritonitis, ocasionadas comúnmente por las bacterias Neisseria gonorrhoeae y por la Chlamydia trachomatis, estas bacterias ascienden por vagina entrando al cuello uterino, causando una cervicitis, y al no curarse y al estar ahí, puede ascender hasta las trompas y los ovarios, generando una enfermedad pélvica inflamatoria.

Otra forma de desencadenar una infección pélvica es por procedimientos armados que generan infección ascendente como un parto, un aborto o un legrado, hablamos de cualquier infección ascendente.

El cuadro clínico se caracteriza por dolor en el bajo vientre, cercano al periodo menstrual o poco después de una regla, con dolores abdominales, en la parte baja del abdomen, hacia el centro, llamado por nosotros como hipogastrio, y en ambas fosas iliacas, izquierda y derecha, dolores desde muy suaves y sordos o mínimos, hasta sumamente dolorosos, comparándose con un abdomen agudo, por lo intenso del dolor, a ese dolor le sigue una descarga vaginal, flujo o leucorrea, fétida, abundante y dolorosa, ocasionando en veces comezón e incomodidad vaginal.

Clínicamente se presenta fiebre hasta 38,5 grados centígrados o hasta más temperatura, con taquicardia y taquipnea, o sea un aumento también en la frecuencia de la respiración y una sudoración abundante, pudiendo llegar al vómito y a una náusea permanente, en fin, un muy importante el ataque al estado general.

La sintomatología se exacerba cuando ese líquido, esa secreción, en forma importante o abundante, inflama las trompas y se distienden, y toca ese líquido libre el peritoneo, generando dolor intenso característico de peritonitis. Llegando a esa fase y si no es atendido adecuadamente se presentará una pelvi peritonitis, que puede llegar a ser mortal.

Sí, desgraciadamente esta enfermedad puede llegar a ser mortal al llegar a desencadenar un shock séptico, y sucede que una vez presentado una infección en las trompas estas pueden quedar tapadas, estenosadas, y esto hará que se generen embarazos ectópicos, con mucha facilidad, o muy comunes en este tipo de damitas.

Para integrar el diagnóstico se debe tomar como base el cuadro clínico muy característico y la presencia de la leucorrea, que nos obligan a pensar en una pelvi peritonitis. Se deberán realizar exámenes de laboratorio, biometría hemática, exámenes generales de orina, y realizar un cultivo de esas secreciones, y tomando como base a los resultados se deberá administrar el antibiótico o los antibióticos que se deberán usar para el manejo de esa paciente, deberá realizarse un ultrasonido pélvico, y también se puede solicitar una tomografía axial computarizada, con el objeto de determinar el grado de daño y secreciones en la pelvis de esa paciente.

Aparte se deben tomar exámenes extras en el protocolo y que son importantes, como una telerradiografía de tórax, exámenes para descartar una diabetes y descartar patologías de tipo metabólico.

El tratamiento se basa generalmente en la administración de antibióticos, que deberán aplicarse intravenosos, o sea con la paciente hospitalizada y como no tenemos el resultado de los cultivos, será conveniente iniciar con esquema de antibióticos hasta doble o triple esquema, o sean dos o tres antibióticos y si se piensa en bacterias anaerobias, se deben agregar antiparasitarios como el metronidazol, se le deberán aplicar analgésicos, antiinflamatorios y muy posiblemente hasta corticoesteroides, eso le da cierto grado de seguridad a este padecimiento, se debe dar manejo mínimo por 48 horas, y con observar si hay mejoría, pero si no mejora debemos pensar en una cirugía de tipo laparoscópico con el objeto de drenar el absceso y posiblemente quitar una trompa o un ovario, así como drenar esa cavidad pélvica, la sintomatología en esas situaciones, será siempre grave, y más si hay material purulento libre en cavidad.

Como ve, es una enfermedad que se puede agravar y complicarse, así que debemos pensar siempre en ella y tenerla en consideración para diagnosticarla a tiempo.

Gracias.