Disparado el número de extorsiones telefónicas; recomiendan denunciar

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A través de folletos como este, autoridades de los tres niveles de gobierno, buscan que la población tome sus precauciones para no ser presas de extorsiones telefónicas.

Por Francisco Rivera Cruz

Los intentos de extorsión telefónica crecen, ante lo cual las autoridades preventivas de delitos, alertan y difunden el tipo de llamadas más comunes, exhortando a evitar dar información, y sobre todo, reportar aquellos números desde donde los hacen o intentan hacer víctimas.

Folletos informativos y charlas son un recurso para poner en alerta y así evitar que ese delito prospere, poniendo al servicio el número telefónico 443-322-3600, extensión 1536 de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro.

En las charlas que se están llevando ante alumnos y grupos que los solicitan, se recomienda además de denunciar, compartir la experiencia con familiares o amigos, para que así se reduzcan las posibilidades de acción de los extorsionadores.

La modalidad, es muy grande, y va desde una supuesta llamada por agente policiaco, de un familiar en problemas, o la empresa que reporta gane de premios, aunque también puede exponer ofertas y promociones.

En el caso de policías o servidores públicos, en la llamada el extorsionador afirma que hay una denuncia en su contra o que se ha realizado una por el contactado. Ante lo cual, debe salir de su casa o de donde esté, y además debe proporcionar números de familiares para ponerlos en aviso o protegerlos.

Otro mecanismo es llamar porque se tiene un familiar secuestrado, y mientras se realiza el contacto, alguien finge estar pasándola mal en manos de sus raptores y solicita auxilio en voz angustiada que imposibilita reconocerlo.

Hay llamadas por quienes dicen pertenecer a grupos del crimen, amenazando a la posible víctima causarle daño o bien al familiar que suponen tienen en poder, remarcando que a todos los tienen bajo vigilancia.

Otro recurso es hacerse pasar por algún pariente o amigo que está en apuros, ya sea accidente, fallecimiento de un familiar, estar detenido o provenir del extranjero, solicitando dinero o número de tarjetas de prepago.

Los hay que marcan ofreciendo ofertas o premios que para obtener necesitan aportar datos confidenciales, cuentas bancarias, NIP de tarjetas de banco, o bien, piden realizar algún depósito para poder reclamar el supuesto premio.

Bajo ninguna circunstancia se debe dejar intimidar o llegar a ofrecer datos personales, de ser posible hay que anotar el número telefónico, día y hora de la llamada, por lo que derive.

Se recomienda mantener las redes sociales en perfil privado, y evitar ingresar datos personales en computadoras compartidas.

También se exhorta a no proporcionar por teléfono datos personales o de familiares a desconocidos y pedir a hijos y personal cercano –si lo hubiera– que no lo haga tampoco.

Para corroborar si algún familiar estuviera en apuros, hay que tener los números que permitan pronta comunicación y los números de emergencia siempre a la mano.

Se evitan muchos inconvenientes si se informa a los familiares dónde se estará y tiempo de regreso, además, nunca apagar los celulares si se sale de casa.

Además de la extorsión telefónica, un recurso más es el robo de identidad, en conjunto, ambos delitos representan un monto de ganancias no cuantificado

La Conducef reportó 3 millones y medio de casos sólo de robo de identidad en el último semestre de 2018, lo que puede dar idea de las veces que se intenta cometer dicho delito.

El recurso para robo de identidad, se logra por los delincuentes cuando convencen que un usuario ingrese a sitios inseguros, les den información confidencial, abran correos electrónicos sin conocer al real remitente, entrar a ligas de actualización de datos, entre otros.