Clasificación de las úlceras en base a la endoscopía

0
224

Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

Una úlcera es la pérdida de la solución de continuidad de la mucosa, ya sea duodenal o gástrica, quedando susceptible de ser lesionada por las secreciones ácido/pépticas, recordando que es ácido clorhídrico el que se libera para la digestión en el estómago, y esta lesión puede lesionar la mucosa, la submucosa, el músculo, incluso llegar a perforar todo el estómago o todo el duodeno, por la agresividad de su contenido o agente causal.

Se tenía anteriormente el criterio que una gastritis mal tratada terminaría en una úlcera, ahora ya sabemos que son entidades completamente independientes, que sí tienen como común denominador la presencia del ácido y la pepsina, pero no antecede una a la otra.

La forma de clasificación variará de acuerdo con la preparación médica y el lugar donde se esté clasificando esta úlcera. Podremos hacerlo por su localización como Gástrica, Duodenal o Esofágica, marginal o de boca anastomótica, en algún divertículo. Pero hemos optado para mayor claridad y unificación en la clasificación y coincidir la clasificación por endoscopía; y aquí consideramos la clasificación de Sakita/Miwa, que valora su actividad y esto es basándose en estudios endoscópicos:

Activas, aquellas lesiones que están en el momento de la endoscopía sumamente activas; que serán clasificadas con la letra A: la A1, una mucosa muy hinchada, sin epitelio de regeneración. A2: hinchazón severa alrededor de la úlcera, se encuentra bien delimitado el margen de la úlcera circular u ovoidea y convergencia de pliegues de mucosa.

La segunda fase es la de Cicatrización: que nos habla la fase en que se va cicatrizando, clasificadas con la letra H; las no activas o úlceras ya cicatrizadas, el H1, una capa blanca de cicatrización del epitelio, y los márgenes de la úlcera ya estarán planos, el hoyo de la úlcera aun se ve pero no está activo. H2, ya el defecto es mínimo, no hay tanta coloración blanca, ya casi es normal, muy poco tejido blanco cubriendo, casi totalmente cicatrizada.

Y por ultimo la curación; que será marcada con una S: donde la S1, ya hay una regeneración completa del nicho ulceroso, ya no hay natas de fibrina y está la mucosa rojiza, de ahí su nombre “cicatriz Roja” y la S2, esta lesión va desde meses hasta años, y se cambia de color a blanco de ahí es la “cicatriz Blanca”.

Otra clasificación que usamos mucho en las úlceras es la clasificación de Johnson, que la clasifica en una forma más sencilla y práctica, en 5 tipos:

Tipo 1. Lesión en incisura angular, propiamente en el estómago.

Tipo 2. Asociada con úlcera duodenal, una úlcera gástrica más una duodenal.

Tipo 3. Prepilórica o astral, antes de llegar a la comunicación del estómago con el duodeno, píloro.

Tipo 4. Lesión del fondo gástrico (en el saco de una hernia hiatal), úlceras raras, pero que debemos tomar en cuenta.

Tipo 5. Úlceras múltiples, estas son cuando existen más de dos o tres úlceras, en cámara gástrica o en el duodeno.

Recordarle, querido lector, que las úlceras se originarán en los sitios donde la pepsina y el ácido gástrico estén en contacto, y que las enzimas digestivas vayan lesionado esa mucosa hasta hacerle literalmente un hoyo, eso es una úlcera, y que para colmo está infectada por una bacteria que aparece justo en estos casos, ya que vive en un Ph ácido, la Helicobacter pylori, bacteria que no solo se asocia a las úlceras, sino también a lesiones malignas posteriores, o sea al cáncer.

Esta situación vino a tirar la teoría de la hiperacidez, en la que antes siempre habíamos insistido tanto, y que decía que todas las úlceras de debían a la presencia de ácido constantemente, y ya vimos que no solo es el ácido, es la pepsina, el ácido y la presencia de esta bacteria, H Pilory, que hoy por hoy es uno de los objetivos principales en todos los tratamientos médicos, erradicarla, al grado que se han hecho múltiples esquemas con ese único objetivo.

El 95 % de las úlceras son gástricas y duodenales, con la importante influencia de H Pilory, otra causal muy común es la ingesta por los pacientes en exceso de AINES antinflamatorios usados como antirreumáticos, enfermedades por hiperacidez e hipergastrinemia como es el síndrome de Zollinger Ellison, que al debilitar la barrera protectora de la mucosa gástrica y duodenal, desencadenarán posiblemente una úlcera.

Hoy por hoy, el síntoma más común en los problemas ulcerosos y casi dato o signo pivote o patognomónico, es el dolor, tipo ardoroso, con sensación de hambre y que se mejora el dolor justo al comer algo, y después de haber comido, unas 3 a 5 horas después se vuelve a presentar el dato del dolor, en días desaparece y reaparece generalmente con alguna alimentación, o muy condimentada o muy irritante o muy picosa, situaciones muy comunes en nuestra alimentación, al principio fácilmente controlable, pero con el tiempo de muy difícil control, y esto habla de seriedad en la patología.

Gracias.