Derrotas y victorias son cíclicas, el PRI está vivo y fortaleciéndose

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Ante un centenar de militantes o simpatizantes, ayer en las instalaciones del comité municipal del PRI se conmemoró el 90 aniversario del nacimiento de este instituto político, evento que contó con la presencia, entre otros, de Antonio Ixtláhuac Orihuela, dirigente estatal del Movimiento Territorial.

Por Francisco Rivera Cruz

Los oradores del 90 aniversario del Partido Revolucionario Institucional (PRI) coincidieron en sus mensajes en que esa fuerza política está viva y con la lección aprendida se fortalece de cara a las elecciones del 2021.

En el programa organizado para recordar que tras la revolución y para dar orden institucional a México, el 4 de marzo de 1929 surgió el partido, que tuvo dos nombres antes del actual. “Hoy, como nunca, tiene historia y porvenir”.

Antonio Ixtláhuac Orihuela, dirigente estatal del Movimiento Territorial, tras fijar que el partido está vivo consecuencia de haber nacido grande y empoderado, se pronunció porque se expulsen las mañanas, no haya familias que se repartan el poder y haya quien apueste a que le vaya al gobierno mal para que al PRI le vaya bien.

Ese no es el PRI heredero de la revolución, acentuó, aplaudiendo que sea el partido que sin recursos ni representación política esté dando resultados, sabedor que las vitorias y derrotas son cíclicas y por lo tanto con militancia dispuesta a fortalecer a la fuerza política más grande de México.

Sergio Gallo Valdovinos, presidente del Comité Municipal, subrayó que mientras haya priistas el partido estará vivo, y dedicó menciones a los asistentes, la gran mayoría ex dirigentes partidistas o ex funcionarios, lo mismo que a unos 50 ausentes que han ocupado carteras o cargos públicos.

Por los jóvenes, hubo un emotivo discurso del ganador de concursos nacionales de oratoria, Víctor Manuel Alanís, quien trazó que el partido tricolor, que se llama PRI desde 1946, es el heredero de las grandes aspiraciones sociales de México.

En una parte de su participación, pidió reconocer que el priismo falló a la gente y a la militancia, sugiriendo dejar atrás fobias y filias, partiendo de que la transformación de México es impensable sin el Revolucionario Institucional.

La mesa de honor fue compuesta por 13 priistas y el grupo que disfrutó de un programa artístico y una barbacoa, no superó los cien militantes, entre quienes estuvo el Delegado Político, Alfonso Quintero Larios, y un par de ex alcaldes.