Higiene bucal

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

Un tema que es de suma importancia, aunque parecería que es muy sencillo y que debería ser una regla y que todos lo hacemos, que a nadie le falla, lavarse la boca, ¿qué cree? no lo hacemos, y peor aun, no enseñamos a nuestros hijos a hacerlo, si no lo hacen los padres pues los chicos tampoco.

Y en la infancia se tornará en un problema muy serio, ya que los niños, muchos de ellos, iniciarán a perder sus dientecitos por las caries, y los padres responden, no importa que al fin que son de leche, sí es cierto, son sus dientes temporales, pero como ya es una costumbre y no lo hicieron con sus dientes temporales, no lo seguirán haciendo con los permanentes y el problema se verá agravado.

De aquí que se deberá iniciar a los niños desde muy temprana edad a realizar su aseo oral, bucal o de la boca desde lo más temprano posible con el objeto que se les haga una costumbre, y muy buena costumbre que les salvará su dentadura, inicialmente la temporal pero esto trascenderá a los dientes permanentes.

Deberá, como padre, trabajar en 4 hábitos; el más importante, cepillarse sus dientes después de haber comido algún alimento, después del desayuno, después de la comida y después de la cena, cepillarse en una forma adecuada y aplicando el cepillo en todas las caras de la dentadura, que tendrá por objeto el aseo adecuado de la cavidad oral y evitar el acumulo de flora dentobacteriana, que no solo causará mal aliento, sino que causará también caries, y así se le picarán los dientes a ese niño y se le perjudicarán.

Ya mayorcitos, enseñarles el uso adecuado del hilo dental, no muy común en nuestro medio, pero que es de suma importancia en el aseo diario de la boca, pasando un hilo dental entre los dientes con el objeto de movilizar residuos de alimentos que se van quedando entre los dientes y que a la larga al producirse la descomposición de esos alimentos generan la halitosis (mal aliento) e infecciones de la garganta en forma recurrente y no solo eso, sino que causarán el daño a las piezas dentarias, llegando a perder piezas que en ocasiones ya serán insustituibles.

Recomendar el uso de enjuague bucal con antisépticos, bucofaríngeos, recordemos que la cavidad oral cuenta con incontables bacterias, y el enjuague tendrá dos funciones, una, mejorar el aliento de esa persona y el segundo, y más importante, desinfectar no solo la lengua, boca y dientes, sino también su garganta y su faringe.

Y claro, hacer una costumbre la visita cada seis meses a su dentista, para que le practique una profilaxis dental con el objeto de retirar esa placa dentobacteriana, que en ocasiones es muy incómoda y con desagradable olor para la boca del paciente.  Es muy importante que no solo se laven su boca, sino que no ingieran muchos dulces, muchos chiles, muchos químicos, masticar mucho chicle, ingerir como las salsas esas de botellitas que más que chile se trata de vinagre, no masticar o morder los dulces duros ya que le fracturarán sus dientes.

Otro punto importante: si sus dientes no son muy derechos, realizar la ortodoncia adecuada, para tener sus dientes muy bien y sobre todo alineados, con el objeto de tener una mordida adecuada.

Recordar no usar un cepillo muy duro, aunado esto a una alimentación rica en limón o naranja, ácido cítrico, dañará tarde o temprano el esmalte de los dientes, haciéndola débil y frágil. La acción de masticar estimula la secreción de saliva, de aquí que se pueda masticar chicle, pero por corto tiempo y a solas, que no haya otras personas porque es mala educación masticar chicle enfrente de la gente.

Se recomienda cepillar adecuadamente la lengua y las mejillas con el objeto de mantenerlas adecuadamente y aseadas.

Debemos saber que las encías si están sanas nunca sangrarán al cepillarse los dientes, por eso debe cuidar su boca y observar el agua al lavársela; no debe manchar de sangre, es aquí que muchas patologías las inicie yo, viendo en mi consulta por mi especialidad, desde la boca, y observo piezas dentarias, número y el estado de higiene o de caries presentes, desgaste por el ácido, infección faríngea o no, irritación de amígdalas o faringe, y la ausencia de piezas dentales que hagan que esa persona no pueda masticar adecuadamente, y con esto deglutir comidas casi enteras y de difícil digestión, así como la cantidad de bacterias que puedan existir en la boca de ese paciente, y no solo que las degluta, sino que se las pueda pasar a su esposa, esposo, novia o novio, y se trate de infecciones cruzadas y frecuentes en la familia.

Qué sencillo se ve, qué tan intranscendente se ve y cómo es importante.

Gracias.