Receta médica, y cambiarla

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

Con la llegada de los supuestos medicamentos “lo mismo pero más barato”, la medicina ha sufrido un sesgo, un giro, pero aun peor, un deterioro, ya que no solo se le dejó la responsabilidad de la salud de muchas personas a estos medicamentos que cuentan con muy disminuida calidad, hasta un 60 % solo del contenido farmacológico, y le pongo un ejemplo en mi área, en omeprazol, medicamento para las gastritis y las úlceras, usted acude y compra un frasco de este producto en su farmacia de superdescuento, puede tomarla por 6 meses seguidos, eso sí muy económico, le quita los síntomas, pero lo más importante: no tendrá una solución de su problema, no tendrá curación, llámele gastritis o dispepsia, no digamos si se trata de una úlcera, nunca tendrá mejoría permanente, solo estacionará su enfermedad por meses o años, jugando con su salud por tiempo indeterminado o hasta que esta, como suele suceder, se complique, en cambio si usa usted productos de patente éticos, de buena calidad, pero eso sí, más caros, obtendrá mejores resultados, de aquí, que en la consulta diaria insistamos que para atacar su padecimiento use productos de preferencia éticos, de patente, que mejor que el laboratorio que lo inventó.

Está el problema económico y ante eso no nos podemos quedar ciegos y es muy difícil que se compren siempre los productos éticos, por la difícil economía familiar tan afectada.

Siempre existirá la pregunta ¿patente o similares?, si su padecimiento es agudo y está delicado a grave, por favor no deje su salud en medicamentos similares, pero si su padecimiento es crónico, estable, no complicado, puede hacer uso de productos de tipo similar o de tipo genérico intercambiable, qué daría yo porque todos mis pacientes pudieran comprar productos de patente, desgraciadamente la economía no lo permite y debemos recurrir a donde el paciente pueda comprar, ahí es donde usted debe informar a su médico qué tipo de medicamento usted podrá comprar, para que su médico capte y pueda indicar el tratamiento más conveniente ya sea similar, genérico o de patente y ajustar las dosis, para cubrir sus expectativas.

Malos no, no son malos los productos similares o genéricos intercambiables, pero no son los mejores, y si yo tengo a un paciente con una úlcera gástrica debo basar su medicación y su curación en los mejores productos con los que yo pueda cicatrizar en 10 semanas esa úlcera, y seguro estoy que con omeprazol de genérico o similar no lo voy a lograr, y solo engaño a mi paciente y eso no es honesto, debo recomendarle que compre productos de patente con el objeto de controlar su problema, ya una vez controlado y que requiera medicación de soporte o de sostén, sí puedo pensar en productos no de patente.

De aquí es donde le digo, querido amigo lector, que la medicina actualmente sufrió un deterioro en la calidad de atención y de manejos por el excesivo uso de este tipo de productos, que también disminuyeron la calidad de la consulta médica, ahora ya ni se llama así, los grandes emporios comerciales de farmacias han utilizado el buen uso y reputación de muchos médicos para satisfacer sus bolsillos, y aquí es donde en la práctica diaria siempre sí dejan mucho que desear, por atenciones muy superficiales, y aunado a la somera orientación médica y medicina similar o genérico ante un producto de patente, la calidad de atención al paciente ha dejado mucho que desear.

Lo peor de todo, en algunos sitios, les hacen creer a los paciente que les están vendiendo productos éticos, de patente y de buena calidad, y en realidad son productos que distan mucho de ser de buena calidad, baratos sí, igual y les dejan mayores ganancias, pero aquí no es de ganancias económicas, aquí es de la salud de un ser humano, y como médicos estamos obligados a darle a un paciente siempre el medicamento de mejor calidad, a nivel institucional los estándares de farmacología literalmente están igual que con los similares o los genéricos intercambiables, en donde compran millonadas de medicamentos para sus derechohabientes, esto aunado a la corrupción y los desvíos económicos, imagínese donde queda lo que debió ser una prioridad y que es con mucho lo más importante, la salud de un paciente.

Muy difícil situación, que hasta para atenderse bien, como debe ser y adecuadamente, deba uno recurrir a gastar de su bolsa para adquirir los mejores medicamentos para restablecer su salud, al igual pagar consulta médica y esto afecta la economía familiar, pero más valioso que su salud no hay nada, de aquí que estemos en la cruzada constante como médicos de hacer que usted, querido lector y paciente, trate de comprar los productos de mejor calidad para restablecer su salud y con esto ya no gaste tanto en medicinas, recordándole siempre que la prevención es y será la mejor de las herramientas para evitar estar gastando en medicinas.

Gracias.