Semana Santa dejará una derrama económica de unos 30MDP en la costa michoacana

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Poco a poco los turistas están arribando a los hoteles de Playa Azul y de otros sitios de la costa michoacana, lo que augura un lleno total de las más de tres mil habitaciones con que se cuenta en los tres municipios costeros.

Por Rafael Rivera Millán

Alrededor de 30 millones de pesos será la derrama económica que dejen los miles de paseantes de esta Semana Santa y que sobre todo en los días Grandes o Santos, mantendrán ocupados al cien por ciento las poco más de tres mil habitaciones que existen en los tres municipios costeros de la entidad, como son Lázaro Cárdenas, Aquila y Coahuayana, tanto en hospedaje como en alimentos, sin considerar los recuerdos o artesanía típica que suelen adquirir ya sea durante su estancia o regreso a sus lugares de origen, señaló Jorge Mendoza Garibay, Presidente de la Asociación de Hoteles y Restaurantes de la Costa Michoacana.

Indicó que la costa michoacana tiene mucho que ofrecer al paseante no solo de esta temporada vacacional, sino todo el año, sobresaliendo su rica y variada gastronomía, principalmente la que es a base de pescados y mariscos.

“Tenemos una gran ventaja de los grandes centros vacacionales del país, porque la gastronomía de la costa, es prácticamente artesanal, y permite que el paseante se relaje, que no se estrese, que se meta al mar o a la alberca a nadar y a descansar en las hamacas, que pida su comida y que luego ya cuando lo desee se la sirvan, comida del día no refrigerada”, recalcó.

Además de las bellezas naturales de sus playas y sitios de ecoturismo, la costa michoacana también tiene tradiciones y costumbres ancestrales que el turista debe conocer, además de adquirir la variada artesanía costeña, en su mayoría hecha a base de productos del coco.

Mencionó que a diferencia de otros años, en la actualidad el turista ha aumentado de 4 a cinco días su estancia como mínimo y que una familia compuesta de 4 personas gasta diariamente un promedio de 650 pesos en hospedaje y otros mil pesos más en alimentos, sin contar desde luego la derrama económica que deja al adquirir recuerdos y artesanías de la región.