Volver el tiempo atrás

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

Veremos en los próximos meses que algunos estados del país regresarán en la cápsula del tiempo, sí, así es, regresarán el tiempo atrás, ahora le explico por qué, pero primero le comentaré cómo era antes la vida, en este nuestro México, de la llegada del plástico.

Me remonto a mi infancia; todos los días íbamos al mercado, en la mañana, e íbamos con una bolsa de hule, plástico tejido, yute o papel, bolsa que estaba siempre en la cocina, y el o los que iban al mercado, la tenían que llevar, con el riesgo de regresarse por ella o bien comprar otra bolsa en el mercado, bolsas que eran totalmente reciclables y de uso diario, no había bolsas de plástico como las de ahora, de camiseta les dicen, y no nos daban en bolsas de plástico por separado de cada verdura o fruta, lo pesaba el señor del mercado (llamado marchante) y la colocábamos en la bolsa que llevábamos, procurando comprar primero los vegetales o frutas más duras, más resistentes, y lo más frágil o sensible hasta el último, así que debíamos hacer una estrategia adecuada para que las uvas o las mandarinas no llegaran todas apachurradas, en ocasiones cuando la situación económica lo permitía, eran dos bolsas que llevábamos al mercado.

El huevo, por ejemplo, nos lo daban en un como barquillo de papel periódico (cucurucho), tomábamos jugos y nos servían en vasos de vidrio, y comíamos gelatinas y flanes y nos servían en recipientes de vidrio y cucharas de metal, no había popotes, tomábamos del vaso, vasos que eran lavados inmediatamente de su uso con agua y jabón, regresábamos del mercado, sacábamos las verduras y la guardábamos y la bolsa la volvíamos a dejar en su lugar para el siguiente día. Eran duraderas, hasta por meses las usábamos, antes de cambiarlas.

El pan lo despachaban en bolsas de papel, el huevo en unos cestos como de alambre, los refrescos todos eran de vidrio y llevábamos el envase que canjeábamos por el nuevo ya con el líquido, que al desocuparse debíamos de reabastecer, pero no había plástico. Los pañales no eran de plástico, eran de tela, una gasa primero y franela después, se lavaban diario y se secaban al sol y se reusaban, había unos calzoncillos de hule que eran los que protegían de la humedad, igualmente reusables, las toallas sanitarias no eran como actualmente son, eran lienzos de tela, muy limpia y aseada, que se reusaba, lavándola adecuadamente.

Los refrescos había solo dos tamaños, el familiar que era de un litro como máximo, y la normal de 250 ml, la coca cola tenia un envase pequeño de 100 ml, pero todos eran de vidrio.

Las cafeterías y puestos de café, todo era de loza y si querías un café para llevar, tú llevabas tu taza o tu termo y ahí te lo servías, no había vasos de plástico ni de poliuretano, y las cucharas de metal todas, que deberías agitar bien antes de partir de ese lugar. Para ir a las tortillas llevábamos servilletas de tela, que eran una competencia para ver quién llevaba la servilleta más bonita y mejor bordada, y esa servilleta se reusaba después de lavarla; había unos cestos de petate para colocar las tortillas llamados tompiates, y de ahí las tomábamos para comer, las salsas, si las comprábamos en las cocinas económicas nos las daban en frascos de vidrio, como los de la mayonesa pero ya vacíos, que reusábamos ciertamente, las servilletas eran de tela, no usábamos servilletas de papel, al igual que los Kleenex, ni los usábamos, usábamos pañuelo.

Las cervezas todas eran en botella, igual, dos tamaños, la normal de 200 ml y la grande de un litro, la llamada caguama, no latas, no plástico, en red para sostenerlas, y al igual que los refrescos, la usaba, la compraba, pero llevaba mi botella vacía para regresar con ella llena, si no llevaba el envase vacío del refresco o la cerveza, debía de pagar el importe de la botella, que me regresaban al retornar yo la botella.

Le comento esto porque en algunos estados del país se prohibirá el uso de bolsas de plástico, bolsas de hule, popotes, vasos de plástico, contenedores alimenticios de plástico o de unicel,  irá desde una llamada de atención hasta multas por usar esos productos que tanto han contaminado a nuestra tierra, suena descabellado, pero volvemos el tiempo atrás, y reiniciamos en crear una conciencia de cuidar nuestro planeta, habrá quien juzgue como retrógrada, pero como le comento, ya lo hacíamos y no contaminábamos tanto como tenemos ahora nuestros mares, océanos y selvas.

Algo tenemos que hacer por nuestro planeta, como siempre, habrá mucha resistencia al cambio, pero es un cambio que nos corresponde asumir como seres humanos responsables de nuestro entorno.

Gracias.