Consultorios y farmacias

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

La debacle de los sistemas de salud nacionales, así como el creciente número de derechohabientes a nivel institucional nacional, y a esto agreguemos la falta de medicamentos en las instituciones y la exagerada tardanza en la atención médica a todos los niveles institucionales y en todas las instituciones de salud en los servicios de urgencias y consulta externa, ha desarrollado un fenómeno creciente exponencialmente, y que ha sido perfectamente aprovechado por administradores y propietarios de farmacias, ya que al colocar un consultorio médico al lado de su farmacia, venden la mercancía que la farmacia tiene, aprovechando la licencia médica, los números del registro de profesiones y la experiencia de uno o varios médicos (he llegado a pensar: si un día todos, y ya no fueran nunca más; si todos los médicos que están asignados o contratados o subcontratados en una de esas farmacias, sea cual sea, no fueran esas farmacias a trabajar y dejaran de asistir, las farmacias literalmente desaparecen), de aquí que se generen tantas opiniones acerca de este fenómeno, que en vez de favorecer la atención y el nivel de atención médica nacional lo han ido deteriorado enormemente.

Habrá quien los considere de vital importancia en el servicio de salud este tipo de binomio farmacia/médico, sobre todo para personas de escasos recursos, pero debo recordarle, querido lector, que habrá padecimientos que se curan solos, con el médico, sin el médico y a pesar del médico, y aquí es donde se ha abusado de este tipo de accesorias, consejos y ya no saben cómo denominarlas para no llamarlas consulta, pero no deja de ser una consulta médica al ser un profesional de la salud el que brinde ese servicio.

Por esta razón están subcontratando a médicos, que por necesidad se integran a ese tipo de servicios,  y veamos los números en México: en el 2010 existían en el país 4,370 farmacias con médico a un lado en todo el territorio nacional de ese tipo de consultorios, y ya para el 2017 fueron 13,000 y actualmente son ya más de 15,000 consultorios anexos a farmacias, llámele como se le llame a este tipo de farmacias desde aquella la del doctor gordito que baila afuera de las farmacias, hasta de otro tipo de farmacias de cadenas, donde todas, absolutamente todas, tienen como prioridad contratar un médico y de preferencia que sea taquillero (que lo siga la gente, que sea moderadamente atinado en los diagnósticos) y muy importante, que se deje manipular por los propietarios de las farmacias, para irle diciendo e indicando qué debe ir recetando conforme se van comprando promociones en las farmacias y los medicamentos que se van a caducar, nada menos ético que esto, y como médicos debemos estar en total desacuerdo en esto y debemos recetar lo que el paciente requiere, el medicamento que necesita para aliviar su problema de salud, no, con todo respeto, el medicamento que compró la farmacia en promoción y que haya que moverlo, lo requiera o no lo requiera el paciente, y les llegan a exigir mover muchos antibióticos, ya que esos son los que dejan ganancias, si vieran que es al revés, el antibiótico debe estar perfectamente justificado en su uso, y entre menos lo usemos con un paciente será mejor para él.

Cómo estará la demanda de este tipo de consultorios que siguen apareciendo por toda la geografía del país, insisto, el paciente lo hará por ahorrar tiempo, y más aun si paga solo una cantidad simbólica por la consulta para el médico, y compran las medicinas, de no tan buena calidad, como dicen los pacientes, “no espero tanto para que me atiendan, pago muy poco y me dan las mismas medicinas que me darán en las instituciones” así se me resuelve el problema y gasto poco, y listo, salgo de esa bronca ya si no se me resuelve, ya acudo con un especialista, igual en forma particular o privado, que sé que saldrá más caro pero me resuelve el problema”.

Como la demanda es mucha, mucha es la aparición de estos negocios, farmacéuticos/médicos anexos, imagínese que actualmente los números de consultas de este tipo de giros farmacológicos ya atienden más consultas y recetas que el propio IMSS, aquí en nuestro país.

Y qué pasa con esto, que paulatina y progresivamente se han ido adueñando del mercado de la salud en México, y ni los médicos que somos los más directamente afectados ni las autoridades y mucho menos las instituciones de salud hemos hecho algo, este cáncer  ha deteriorado mucho la calidad de atención, la calidad de productos médicos medicinales ha disminuido hasta un 60 % de la sal del producto para la curación de los pacientes, y la atención médica deja mucho que desear, se vuelven les digo yo “médicos legistas”; si solo ven al paciente de lejos, nunca lo exploran.

Se vuelve la medicina, le comento yo a mis pacientes, solo para apagar fuegos, y están los médicos como bomberos apagando fuegos, y nunca haciendo una medicina de buena calidad y mucho menos de investigación para los pacientes, lo que urge es quitarles la tos, la diarrea o el dolor, no importa investigar por qué se llegó a presentar ese síntoma o ese signo; esto no va en el paquete de servicio.

Lo que debería ser lo más caro de ese servicio sería la consulta médica, y resulta que es la más barata; que dicen “pues de aquí soy”, con ese lema ha crecido ese tipo de medicina en México, como no tienen la carga de gente consecutiva como la tienen las instituciones, esos consultorios dan la consulta casi inmediata, formidable para los pacientes.

A dónde irá a parar esto mientras no haya una regulación correcta, adecuada y una re/dignificación de área médica. No habrá quien los frene, seguirán creciendo exponencialmente por lo económico, por lo rápido y por la cantidad que hay, sí hay mucha gente en un consultorio lleno, pero en el otro estará vacío y así podrá acudir a su consulta rápida, y no han notado el deterioro y el daño tan enorme a la calidad de atención, y sobre todo el nivel de atención de los pacientes, que es y será siempre nuestra prioridad como médicos.

Gracias.