Mi Internado. A Medicina Interna

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

Esta rotación de Medicina Interna en este tipo de los hospitales no es de las mejores, ya que los hospitales son de tipo Urgencias y Traumatología, así que mi rotación de Medicina Interna fue en el Rubén Leñero, un hospital de Traumatología y de heridos, pero había 15 camas de medicina interna.

Y justo ahí, me tocó rotar por dos meses por Medicina Interna, que me ayudaría al final a decidir la especialidad que tomaría, había pacientes diabéticos, hipertensos y pacientes seniles, sobre todo seniles, de la tercera edad, que los familiares tenían a bien ir a dejarlos y literalmente abandonarlos por dos a cuatro semanas, hasta que alguien de trabajo social y un interno, los iban a buscar a sus casas para decirles que ya podían pasar por su olvidado familiar.

Aquí, con un paciente diabético me foguearon en la medicina interna, un paciente masculino de 43 años, delgado, de aproximadamente 65 kg de peso, pero llegó a urgencias con un coma diabético, lo estabilizaron y lo pasaron a piso, que fue donde yo lo recibí, y a hacer el ingreso, la historia clínica, los exámenes de ingreso completos, el paciente estable, pero muy lábil, fácilmente complicable, al hacer el ingreso hay cierta relación y cierta confianza y camaradería en los pacientes hacia uno, y en este caso Raúl, que así era el nombre de este paciente, él era diabético, ya había salido del coma de ingreso en urgencias, y ya en piso, se estabilizó, pero con mucha facilidad caía en cetoacidosis, y con esto a coma nuevamente, su azúcar subía fácilmente, y así fácilmente bajaba, lo que la hacía salir y caer en coma con mucha facilidad,  al grado que debió ser manejado en terapia intensiva, en donde también me tocó estar vigilándolo, muy grave, saliendo y entrando a coma fácilmente, por lo que cayó en insuficiencia renal y se tenía que realizar una diálisis, para lo cual se debió solicitar el apoyo del servicio de nefrología, y le programaron la colocación del catéter de Tenckoff, junto con el área de cirugía general,

Este catéter se aplica  para poder realizar las diálisis peritoneales, y así, mi paciente Raúl entra a quirófano, cirugía que duró aproximadamente una hora y regresó al servicio de terapia intensiva, para iniciar con los lavados, pero había cosas raras en Raúl, primero no recuperó la conciencia aun tres a cuatro horas después de la cirugía, durante la cirugía se aplicó anestesia que fue regional, con un bloqueo, no fue anestesia general, no había motivo para que no recuperara la conciencia, así que pensé que estaba en coma nuevamente, hice exámenes y no estaba tan mal, y otro punto, el abdomen, el catéter se veía bien aplicado, pero el abdomen era muy globoso, estaba muy inflamado, muy panzón, situación que tampoco presentaba antes de ir a quirófano, así que no checaba por ningún lado, ya en terapia intensiva, opté por realizarle una punción abdominal con el objeto de ver y observar qué obtenía de un abdomen tan prominente, y cuando hice la punción casi dos horas después de estar en terapia y viendo que la presión no mejoraba y el estado de conciencia no mejoraba tampoco, y casi se me caen los lentes al ver lo que salió en la jeringa de la punción, había sangre, solo sangre.

Interno, en Terapia de Medicina Interna, reporto a mi RR, no me cree, reporto a mi médico de base de Terapia y pregunta ¿quién hizo la punción?, Portillo el interno, dudo, sí, me pesó aceptarlo pero dudo primero ¿por qué decidí puncionarlo?, y segundo si era sangre lo que había obtenido, y sí era sangre, estaba seguro, era un abdomen agudo y había que operar sin tardar,  pero no me creían, era un interno de pregrado, pues le pidió el médico de base al RI residente de primer año, de terapia intensiva, que le realizara nuevamente la punción, corroborando lo que yo les decía, claro que ya dos horas después lo que yo les había comentado, y solicitan 4 horas después IC (interconsulta) a cirugía, con el paciente Raúl mi paciente, chocado, pido sangre, transfundo, coloco catéteres, lo estabilizo y pido la interconsulta a cirugía.

Bajan una hora después, ya lleva 5 horas, con el abdomen agudo mi paciente, chocado y empeorando, ahora los de cirugía, no nos creen ni a mí ni al residente de terapia y  ellos optan por volver a puncionar, verifican sangrado y lo pasan a quirófano casi 6 horas después, decidí de plano entrar a quirófano, no podía hacer nada, ya que yo era interno de Medicina Interna pero quería ver qué hizo sangrar a mi paciente,  y vi, al hacer la contrabertura, la herida de piel para sacar el catéter de Tenckoff,  incidentalmente rozaron y cortaron los vasos epigástricos en dos sitios, ya que es una maniobra a ciegas, el sangrado no es mucho, pero sí es constante, persistente, y este sangrado se fue a la cavidad abdominal y en más de tres horas constantemente sí puede causar problemas, nos tardamos 6 horas en pasarlo a quirófano.

Claro que le fue mal a Raúl, aunque lo transfundimos y aunque lo estabilizamos, no se pudo recuperar del choque hipovolémico, la cetoacidosis diabética, y el coma, falleció en Terapia Intensiva, sin sangrado de la pared, con la glucosa normal, pero ya no pude hacer nada para que viviera.

Ahí en ese servicio, me juré que iba yo a poder resolver un abdomen agudo quirúrgico, que en el caso de Raúl era relativamente sencillo, y comencé a pensar que mi primera especialidad seria cirugía general, para poder resolver yo, rápido y no depender de tantos criterios y operar rápidamente a un paciente, y ahí en Terapia Intensiva del Rubén Leñero, decidí hacer como especialidad cirugía general, no podía depender del punto de vista de muchos colegas, que no solo dudaban de uno, sino incluso de ellos mismos, y buscaban más de una razón para operar de urgencia, la cirugía de urgencia no puede perder tiempo, es porque debe ser, y tenía que aprender yo a resolverlo.

Vi que Medicina Interna no era para mí, pero ahora sí mis baterías irían a cirugía general.

Gracias.