Mi Internado. Cirugía General

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

A estas alturas del Internado yo ya sabía a lo que iba tirándole como mi posible especialidad, Cirugía General, en mi rotación por Medicina Interna opté por eso, y ya no cambiaría en mi apreciación, así que llego a mi última rotación sabiendo que iba a Cirugía, y ese era el servicio que me tocaba, así que les informé a los maestros del curso y me favoreció, como ya me conocían los maestros y los últimos meses del internado roté por hospitales totalmente quirúrgicos, si tenía alguna duda aquí la disipé, así que inicié y ya que roté por Villa, Xoco y Balbuena, era mucho el trabajo.

Los meses de octubre, noviembre y diciembre en esos hospitales había mucha cirugía.

Dos casos les platicaré de entre tantas anécdotas, la primera al estar en Xoco, ahí llegan los quemados por ser de concentración, y llegó un niño quemado de entre 12 y 14 años, que se quemó con cohetes y la quemadura abarcaba solo el 28 % al 30 % de superficie corporal, pero era en cuello.

Lo ingresamos y le hacíamos sus curaciones de hasta dos horas en quirófano, curándolo y colocándole gasas con Furacin, furacinadas y todo iba bien, la mejoría del pequeño era buena, pero siempre el -diablo no descansa-, y en una guardia, ya con más de 10 días de hospitalizado, el paciente durante la noche, presentó insuficiencia respiratoria, y es que el edema del cuello por la quemadura le estaba ocasionado compresión sobre la tráquea, busco al RR, no lo encontré, busco al R1, operando con el R3, y el R2 se había salido de la guardia, vio todo tranquilo y se fue.

Teníamos que hacer una traqueostomía urgente, si no el niño se muere, y al estar yo solo en el servicio con un compañero interno, Telésforo, vieras qué burla le hacíamos a este por el nombre, le decíamos -oye Telésforo te hablan por Telésforo- podría decir lo que quisiera de él pero al programar yo la traqueostomía no me dijo nada, pedí el equipo e inicié, y él me ayudó.

Todo bien, coloqué la cánula y el niño estaba ya respirando, y sin problemas, el problema apareció cuando salieron de cirugía los RR, R1 y R3, y no ver al R2, la pregunta obligada ¿quién hizo la traqueostomía?, y Telésforo contesta: ¡Pues Portillo y yo!, tómala, los dos internos del servicio y el R2, no sabíamos dónde andaba, el R3 era el jefe de la guardia, se comió en un taco al R2, y pensé que igual a nosotros nos comería, y no nos mencionó para una nota de mérito, que nos la dieron, pero no decía por haber hecho una traqueostomía, ya que se supone que la hizo el R2, sino por el buen compañerismo dentro de la guardia, y Telésforo feliz, nunca le habían dado notas de mérito, le comenté el mejor mérito es y será siempre el haber salvado a ese paciente.

Y mi otro caso que, como interno, me sacudió y me orilló a tomar las armas quirúrgicas y pensar en hacer alguna subespecialidad en Gastroenterología o Endoscopía, se trató de una chica, Irma, de máximo 27 años, que presentaba una colitis mixta severa, y que se diagnosticó como enfermedad de Crohn, y que se había operado de apendicitis, pero llegó a presentar múltiples fistulas entero cutáneas, y que debimos operar varias veces con resección y con ileostomía, fácil, en los dos meses que yo la vi la operamos 3 a 4 veces y le resecamos hasta un 30 % o 40 %  del intestino.

Hoy que ya conozco esa enfermedad, me doy cuenta que no la manejamos muy bien, sí vivió, Irma era su nombre, pero le cortamos mucho intestino y la dejamos con un síndrome de intestino corto y un síndrome de vaciamiento intestinal rápido, como ahora con la medicina actual, no hubiéramos hecho tanta cirugía y nos hubiera respondido adecuadamente a los medicamentos que tenemos actualmente para estos padecimientos.

Los dos casos vivieron, los dos casos sobrevivieron, con cicatriz y con un intestino corto pero vivos, fueron horas de quirófano, horas de curaciones, horas de sueros, antibióticos y charlas con ellos, pero vivieron.

Aquí hice mis planes para ser un muy buen Médico General, y que tuviera la posibilidad de resolver los problemas quirúrgicos que presentaban los pacientes, pero también pensé en hacer una subespecialidad en Gastroenterología con Endoscopía y Colonoscopía, y ayudar más a mis pacientes pero enfocados al área que a mí me gusta mucho, el tubo digestivo, el hígado, la vía biliar y terminaba mi internado con la toma de una decisión que sí marcó mi vida, pasaba al Servicio Social, no sabía a dónde iba a ir, ni qué me iba a tocar, lo que si ya sabía que debía prepararme de cuerpo y alma para presentar el examen de la residencia para aplicar a Cirugía General, ya lo sabía, el camino aun ni lo iniciaba, pero ya había tomado la forma en mi mente y debía seguir con ese objetivo

Terminé mi internado, esto fue ya hace 40 años, mismos que he vivido haciendo medicina, cirugía y gastro, como me lo había propuesto, pasaba al servicio social, un año obligado al servicio del gobierno, según esto para ayudar a la gente, pero realmente se vuelve uno mano de obra barata para los centros de salud, desgraciadamente este sistema no ha cambiado ni mejorado en los últimos 40 años, antes si me apuran siento que hasta a empeorado.

Gracias.