Educando niños

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Por Dr. Manuel Portillo Serrano

Gastroendoscopía/Gastrocirugía

Siempre ha sido una problemática educar niños, ¿por qué?

Nadie nos ha enseñado y, lo peor, a nuestros papás tampoco les enseñaron, no hay una materia en ninguna universidad ni en ninguna carrera que se llame así –Cómo educo a mis hijos-, ah, pero eso sí, todas y todos quieren y queremos ser padres, luego no saben o sabemos qué hacer con los chiquillos, pero ya los tienen, una frase que se ha vuelto lapidaria en las últimas fechas en las redes sociales: – si ya los tienes ahora cuídalos y edúcalos bien-  y en esta ocasión me hago una lista de lo que debemos hacer como padres, desde mi personal punto de vista:

  • Erróneamente pensamos que debemos hacer un mundo feliz al niño, que debe ser feliz siempre y a todas horas, eso no podrá ser, su hijo tiene emociones y habrá factores que lo entristezcan o factores que lo depriman, respete sus sentimientos y trate de ayudarlo, aquí la clave es la comunicación, platique con él y valore si no lo puede ayudar, busque ayuda profesional.
  • Conviva con ellos y por favor, no pretenda ser su amigo, llévese bien con él o ella, pero por más que quiera nunca será su amigo, siempre será su padre, pues compórtese como eso, tarde o temprano hará valer su autoridad y ese hijo no entenderá donde está el padre y dónde el amigo, mejor padre siempre.
  • Un buen padre no cede a todos los caprichos de un hijo, usted va a poner sus límites, no los ponga y después habrá serios problemas, su hijo no sabrá hasta dónde.
  • Refuerza siempre las cosas buenas que tenga tu hijo y corrige las malas, pero en todo; desde la forma de hablar, el tono de voz, las palabras que usa, y trata de apoyarlo, si ves que algo anda mal, acude con tu médico y verificar que no haya alguna patología sobre todo en el oído, en los ojos, en los pies, en la respiración, en fin, en todo, descartar todo tipo de patologías.
  • Nunca los califiques ni les digas que es tonto, malo, feo; los calificativos a un niño lo dañan mucho, ya que lo estigmatiza y esto a la larga le traerá dificultades en su vida de relación con sus amigos y demás gente, y lo peor, tú lo indujiste a eso.
  • Mejorar su autoestima con una palmada en la espalda o con palabras de aliento cuando haga algo bien, esto lo estimulará a mejorarse como persona cada día más.
  • Como padres nos podemos equivocar, lo importante e interesante en estos casos es reconocer que nos equivocamos y corregir nuestra conducta, nada de aquello ¡porque yo lo digo!, para eso soy tu padre o tu madre, ese autoritarismo es castrante y violatorio de sus derechos como ser humano, si no se los quitas a otra gente ¿por qué se los quitas a tu hijo?
  • Como padres debemos aprender a decir perdóname o discúlpame, cometí un error al regañarte por eso o aquello y espero corregirlo siendo más prudente contigo. Hará que su hijo lo vea como un ser humano digno de respeto.
  • Si otro papá le pregunta ¿qué puedo hacer en la educación de mi hijo? trate de ayudarlo, ojo, pero solo si le pregunta, si usted está viendo que el hijo de su amigo o vecino, es un maleducado y que el papá no tiene autoridad, y no le preguntan, no se meta, será peor para el niño y para usted, recuerde que consejo no pedido, consejo nunca bien recibido.
  • No sabe qué hacer en tal o cual situación, pregunte, sí, desde su amigo mayor, su médico, un psicólogo, un psiquiatra, el consejero del colegio, en fin, solicite ayuda.
  • No compare a ese niño con otro, aunque sea su hermano, esa frase de “aprende a tu hermana” debe ser erradicada del vocabulario de todos los padres, no debe comparar a su hijo con nadie. Mejor cambie la frase por “si te esfuerzas podrás correr igual o mejor que tu hermano”.
  • Use las palabras precisas para regañar a ese niño, no generalice, como esta de “este niño nunca hace nada”, le puedo asegurar que al menos se paró, se vistió y fue a la mesa, ya hizo algo. Esas frases para un joven adolescente son lapidarias.
  • Déjalos que corran riesgos, claro, medidos, no lo va a dejar subirse a un puente o a una antena, pero sí a un árbol, es algo que él debe experimentar, corre riesgo sí, pero debe hacerlo y poder subir a ese árbol. Será su logro.
  • Si se cae y se raspa, como cualquier niño, incluso como usted lo hizo alguna vez, no corra y haga un escándalo como si al niño se le estuvieran saliendo las tripas por un raspón, trátelo con seriedad sí, pero no sobreprotegido. El niño entenderá que si se lastima, usted correrá como correcaminos a ver qué tiene y a curarlo, ¿y qué pasará cuando no esté usted?
  • Enséñele a separar las acciones de los sentimientos, con reglas bien establecidas y claras, como el desayuno es a las 7.30 am, ya en el desayuno y con el uniforme puesto. La comida es las 14.30, sin uniforme y con las manos bien lavadas. La cena a las 20.00 horas, ya con la tarea terminada, para que vean TV de 30 minutos a una hora antes de dormir. Siempre y cuando no tengan tareas.
  • Reglas claras y bien establecidas y lo mejor viene aquí, respételas usted, porque si usted es el primero en romperlas, el niño con mayor razón las romperá y esa casa será un caos, comerán donde sea, a la hora que sea y sin orden, a usted le toca ponerlo, hágalo.
  • Muéstrele su gesto de desapruebo, pero también muéstrele su cara de absoluta aprobación, y que sea esta la que más veces vea, crecerá con mucha confianza.
  • Platique con sus hijos, pero hay cosas que no deben saber, si pelea o no con su pareja qué le importa a él, si hay dinero o no en casa, si su pareja tiene novia o novio, si usted no aguanta a su suegra, en fin, son cosas que le envenenan el alma a un niño, no se la envenene usted. Su hijo se lo agradecerá toda su vida.
  • Recuerde que las palabras se imitan, pero el ejemplo arrastra, si lo ve trabajando, lo ve sin fumar, lo ve sin tomar, lo ve haciendo ejercicio y lo ve estudiando, su hijo hará eso, no le diga qué hacer si usted no lo está haciendo, mejor quédese calladito.

Gracias.