Fonden está debiendo la aceptación de la declaratoria de emergencia, para LC

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A más de un mes de que la tormenta tropical Narda causara diversos daños en este municipio, sigue esperándose la declaratoria de emergencia y como consecuencia de ello, el apoyo federal para la atención de los mismos.

Por Francisco Rivera Cruz

A más de un mes de la tormenta Narda –que se presentó el 29 y 30 de septiembre– y más de 15 días de la tormenta Priscila –que se manifestó entre el 15 y 17 de octubre– hay respuestas pendientes con los afectados, en 42 diferentes colonias de este  municipio, de las que dos zonas están bajo “inminente riesgo”.

“Se les debe una respuesta”, dijo Silvia Estrada Esquivel, Jefa Regional, en referencia a los afectados, principalmente en asentamientos desgajados en la tenencia de Las Guacamayas, las colonias La Villita y Cerrito, donde peligran no menos de veinte familias.

Por su lado, María Itzé Camacho, la alcaldesa, dijo que a varios días de las lluvias, la situación no es asunto terminado y como su administración no tiene recursos, espera que hagan barda de contención o lo que proceda, el gobierno estatal o federal.

Se espera la declaratoria de aceptación a la emergencia que debe dar la Secretaría de Gobernación federal, tras que entregaran la documentación requerida los gobiernos estatal y municipal, resultado de un censo de Sedesoh y Desarrollo Social Municipal, adjuntada la información de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), expuso en su oportunidad Estrada Esquivel.

Abundó que para responder a la emergencia, el gobierno estatal facilitó maquinaria pesada para atender los puntos más apremiantes, como las áreas inundadas en la llamada Zona Industrial, de esta ciudad, aledaña al libramiento a ArcelorMittal.

Pero no es suficiente, se ocupa atender aquellas áreas de Las Guacamayas donde los cerros se desgajaron producto de las lluvias, y no quedarse con la ayuda social que se recibió del gobierno federal, de algunas despensas, comentó.

Camacho Zapiain, dijo por su lado que se ocupa una obra que proteja las vidas en La Villita 3 y El Cerrito, lo que obligaría a recurso extraordinario que su administración no tiene, así que se espera la sensible respuesta de los otros niveles de gobierno, “y no que me den el dinero; que hicieran lo que se ocupe”.

Compartió que se le hace muy riesgoso el caso de La Villita 3, porque la gente vive pegado al cerro que se desintegra, sin embargo no hay algún recurso, “el cual seguimos gestionando”.

Y aunque dijo que el caso estará cerrado hasta que esté arreglado, comentó que los ocupantes se tienen que salir porque el derrame es eminente, y se les debe insistir en el riesgo que están corriendo.

A la pregunta de si se cuida que no haya más ampliación de viviendas en la zona, dijo que la protección empieza por uno mismo, “sabían que ahí no era terreno para comprar y vivir, y a 20 años hay casas de cemento, que ¿cómo las quitas?, aunque es un patrimonio en mala ubicación que tendrán que dejar tarde o temprano.

El gobierno municipal censó 313 damnificados en las últimas lluvias, las que produjo la tormenta tropical Priscila, afectación central en 42 colonias, de las que la mayoría necesitaron saneamiento básico, y pese a esos números, sólo 50 despensas y 180 kits de limpieza, fue la respuesta del gobierno federal a través de la Secretaría de Bienestar.

Los prestadores de servicios turísticos, que no han recibido respaldo alguno, esperan créditos blandos para poder reconstruir estos días sus enramadas y restaurantes de playa y así poder atender a los vacacionistas en diciembre próximo, y si se puede desde el puente del 20 de Noviembre, mismo.