GASTAR DINERO PÚBLICO EN INFLAR IMAGEN DE UN FUNCIONARIO ES CORRUPCIÓN: ACA

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El presidente del CCT, demandó más atención de la ciudadana en los asuntos públicos, para evitar actos de corrupción.

* En la actual administración municipal, dice el presidente del CCT, se vive un pleito encarnizado del poder por el poder.

Por Francisco Rivera Cruz

Espectaculares, promocionales, campañas como “Quiero la mochila Manuel” y acciones varias para meter a eventos públicos a un funcionario, gastando el dinero público, también es corrupción, manifestó Alfonso Castillo Abogado, Presidente del Consejo Ciudadano de Transparencia de Lázaro Cárdenas.

Ver a un Municipio sacando de las arcas públicas para imagen “de su corcholata”, es ver parte de la desviación de recursos, dijo en entrevista amplia.

Se convierte en publicidad de espectaculares, cuya renta no cuesta un peso y se hace cada mes, adentró el exdirectivo de empresas portuarias.

Al referirse directamente al síndico que la alcaldesa ha impulsado para sucederla, dijo que “la realidad es ficha de negociación para hacer ruido, para ver en dónde y cómo se acomodan”.

Estimó Castillo Abogado que con ese perfil no se llegará a ningún lado a la luz de los resultados del gobierno del que forma parte y donde es gente de confianza.

El pleito del poder por poder y lucha encarnizada que encabeza la autoridad local, es del tamaño que corre personal a una regidora de su propio partido, por no agacharse y acompañar a la corcholata, sin importar que los movimientos y caprichos se hagan con el dinero de los ciudadanos, dijo.

Otra cosa podría estimarse si hubiera o impulsara planeación, cuando ha pasado que maratónicamente se le ha sacado vuelta a la creación del Instituto Municipal de Planeación –Implan–, que ayudaría a bien planear las obras.

Al final, este gobierno, que debió contribuir al buen orden urbano, dejará asentamientos irregulares, fraccionamientos sobre mantos freáticos y sobre áreas protegidas. Cuestionable es también su capacidad de gestión para que no se suspendiera la obra del distribuidor vial, anotó.

Para el presidente del CCT, todos somos cómplices por apatía a exigir y denunciar. No nos preocupa que la administración pública vaya al garete o que un fraccionamiento nuevo en Tariácuri, deje sin agua a las colonias ya establecidas.

En el caso de la rechazada ciclovía, cabe una solución salomónica, primero que se tengan salidas las áreas de riesgo, como clínicas y escuelas, hasta el día que se quite a pesar de los millones gastados, por cierto, del gobierno estatal.

El fracaso ahí es, entre otros factores, porque se trata de una avenida plenamente comercial, donde se impuso queriendo desconocer el movimiento, y donde cuestionablemente hubo denuncias anticonstitucionales a los ciudadanos que exigieron sus derechos.