Invea CDMX entre la verificación y el abuso
Por Lic. Julio César Zamudio
Director Corporativo Mercadotecnia de México
En la Ciudad de México, miles de pequeños y medianos comerciantes y empresarios viven con una constante incertidumbre, no saben si el siguiente toque a su puerta será un cliente, o una verificación, el organismo de realizar las inspecciones es el Instituto de Verificación Administrativa, mejor conocido como el INVEA, los cuales, han actuado en todo momento como unos delincuentes cobra piso, son el terror de los comerciantes y empresarios, pero, en teoría, su función es necesaria, toda ciudad requiere mecanismos que aseguren el cumplimiento de normas de protección civil, uso de suelo, construcción y funcionamiento mercantil, el problema no es la existencia de la verificación administrativa, sino, el problema es cómo se ejecuta, de hecho, en estos últimos años existen varios testimonios de ciudadanos, comerciantes y empresarios los cuales tienen preocupaciones por haber invertido en la CDMX, ya que por parte del INVEA las visitas son sorpresivas con operativos desproporcionados, colocación en forma inmediata de sellos de suspensión sin margen razonable de corrección, actitudes soberbias y prepotentes e intimidatorias por parte de las y los inspectores, clausuras que generan pérdidas económicas irreparables aun cuando posteriormente se demuestre que el procedimiento fue improcedente, todos están de acuerdo que la ley debe aplicarse, pero, cuando la autoridad se convierte en un instrumento de presión, deja de ser garante del orden para convertirse en generadora de miedo, más del 90 % de los comerciantes carecen de orientación legal ni tampoco tienen equipo jurídico permanente porque muchos de ellos viven al día, una suspensión prolongada puede destruir años de esfuerzo familiar, inclusive, los elementos del INVEA llegan con patrullas sin existir la necesidad, los policías nunca combaten la inseguridad pero se han convertido en coordinación con los del INVEA en el terror de los comerciantes y empresarios, no solo eso, muchas personas carecen de recursos económicos y salen a vender sus productos en las calles encontrándose a elementos de la policía con inspectores abusivos que les roban y arrebatan sus productos, lo han hecho inclusive contra madres solteras que llevan a su bebé en brazos, importándoles poco lo que la madre tenga que pasar para alimentar a su bebé, delincuente no es el que roba en la calle, delincuente es aquel que se encuentra uniformado y ocupa de forma legal su placa, pistola y uniforme para delinquir, delincuente es aquel funcionario de calle como los inspectores del INVEA que se portan prepotentes y soberbios inclusive con las mujeres que intentan salir adelante para alimentar y enviar a la escuela a sus hijos y los delincuentes vestidos del color del gobierno de la CDMX les roban la mercancía, cuando esto sucede, la sociedad no ayuda, no apoya, pero como critica, ¿ha visto usted a algún policía auxiliar a algún ciudadano?, obviamente no y es muy raro, ¿ha visto usted si algún policía para un auto y hace como que levanta una infracción (aunque no es su función) para robarle a un ciudadano?, en muchas ocasiones.
¿Cómo desaparecer al INVEA?, seguramente muchos políticos van a defender la postura del INVEA, pero, esos políticos no son comerciantes ni han sido visitados por el INVEA, esos políticos (convertidos en diputados) solo un puñado de payasos mediocres que no saben ni legislar, y es que, si buscamos la transformación, el siguiente paso no es la confrontación mediática aislada, sino la construcción de una iniciativa legislativa sólida ante el Congreso de la Ciudad de México, obviamente, la iniciativa debe sustentarse en casos documentados, análisis comparado con modelos de otras ciudades, impacto económico medible, propuestas técnicas viables, aquí lo que se busca no es debilitar el orden urbano, se trata de equilibrarlo, muchos diputados ni siquiera saben hacer una iniciativa y ello les da demasiada pereza poniendo pretextos sin fundamento para no hacerla, buscar opciones de verificación administrativa, desaparecer al INVEA CDMX y no volver a contratar a los inspectores que han actuado de una forma abusiva y prepotente, no se trata de amenazar, intimidar ni acorralar los que quieren salir adelante con sus gastos diarios vendiendo sus productos, sino, apoyarlos orientarlos y asesorarlos, Claudia Sheinbaum es conocedora del asunto pero esta mujer lamentablemente actúa con doble moral, dice defender los derechos de las mujeres y permite que los derechos de los comerciantes de calle sean pisoteados no importándole que ellas tengan bebés que dependen de su madre porque lamentablemente en nuestro querido México existe demasiado machismo y misoginia donde ellos han abandonado a su suerte a las mujeres, y ella, no hace absolutamente nada por remediar la situación, ni siquiera sabe dar órdenes y tampoco sabe las materias que le competente a Presidencia de la República, las legisladoras federales y locales no son más que un puñado de mujeres ignorantes que solo repiten como loros las palabras falsas de una presidenta que ni siquiera sabe sus funciones como tal y ni siquiera tampoco sabe dar una orden para frenar tanta impunidad en el país que “gobierna”, así como ella, gobernadoras y gobernadores igual de mediocres en todo el país.






