Por Francisco Rivera Cruz
Aunque el Operativo Mochila es complejo y precede de una etapa en que se argumentó que era violatorio a los derechos fundamentales, las experiencias y los fallos de la Corte y Comisión Internacional de los Derechos Humanos invitan a su aplicación.
El Mtro. Víctor Manuel Serrato Lozano, titular de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas, recordó que ante el engrosamiento de los derechos y que unos chocan con otros, la Corte y Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha resuelto que tiene mayor peso el derecho a la seguridad de un colectivo que el derecho a la privacidad de un individuo.
Quien fue titular de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos en los periodos 2007 a 2011 y luego 2015 a 2019, admitió que apoyaron la oposición de algunos padres a la revisión de mochilas, “considerábamos que se violentaba el derecho a privacidad de escolapios, hoy las cosas tienen otra realidad”.
Adentró que ya los organismos superiores en la vigilancia de los derechos humanos han resuelto casos en los que se ha concluido que el derecho a privacidad choca con el derecho a la seguridad colectiva de un salón y o una comunidad escolar, “ha evolucionado la sociedad y son más derechos, que incluso empiezan a colisionar unos contra otros”.
Se recomienda siempre un test de proporcionalidad y darle equivalencia al derecho que menor afectación pueda tener, y en ese privilegiar el bien mayor. Además, los operativos podrían ser con la participación de los padres de familia y en forma aleatoria, en la idea de que inhiban las posibles prácticas que pongan en riesgo.
Al referirse al caso de la preparatoria local donde se privó de la vida a Tatiana y María del Rosario, indicó que se dio atención jurídica y por igual atención psicológica porque en el difícil caso, actuaron y sometieron compañeros del autor de la agresión.
Coincidió con Jesenia Romero Hernández, quien es responsable de Atención a Víctimas en esta ciudad, que se trabaja con la Secretaría de Educación en las líneas de cómo prevenir y detectar cuándo un caso puede terminar en tragedia.
Romero recordó que tras el caso de la preparatoria particular, sobrevivieron otras situaciones y eventos en escuelas de la ciudad al salir a la luz pública pintas y mensajes de amenazas, lo que obliga a redoblar esfuerzos de atención a los jóvenes.
Se han tenido reuniones para ver la manera de enfrentar la situación y para elevar seguridad se coincide en implementar el Operativo Mochila, aunque todavía está en etapa de análisis, declaró.
Consideró que se debe tomar en cuenta que se quiere evitar complicaciones, desde la prevención y no esperarnos a sucesos como ya tuvimos un caso y algunas alertas que resultaron broma.






