
Por Francisco Rivera Cruz
Subir al pódium internacional refleja entrega al deporte, pero obtener una medalla de plata a miles de kilómetros de casa también expone la cruda realidad que enfrentan los atletas locales: el verdadero obstáculo rara vez es el nivel deportivo, sino la falta de presupuesto.
Con apenas 13 años y estudiante de tercer grado de secundaria, Kalel Alexander Moreno García conquistó la medalla de plata en el festival mundial de Taekwondo organizado por la World Taekwondo Hanmadang en Corea del Sur, la máxima autoridad de esta disciplina.
El torneo, que reunió a representantes de más de 50 países y en el caso de Kalel y su maestro instructor encuentros de tres semanas que incluyó torneos, clínicas deportivas y certámenes de instructores, poniendo a prueba el talento michoacano.
En la prueba decisiva de rompimiento, Kalel igualó en la altura de patada a 2.3 metros contra un competidor de China, definiéndose el metal dorado a favor del atleta oriental por haber logrado la hazaña en su primer intento, mientras que el mexicano lo consiguió en el segundo. Para alcanzar la final, superó a 28 rivales de naciones como Bolivia, Francia, España y Kazajistán, sumado a un combate libre previo ante un exponente de Rusia.
Detrás de este logro no hay presupuestos gubernamentales ni patrocinios oficiales. Viajar a la cuna del taekwondo representó un desembolso superior a los 100 mil pesos por persona, costo asumido íntegramente por la familia del competidor y por su propio instructor, el maestro Gerardo Cervin.
“Lázaro Cárdenas y México tienen competidores con un gran nivel, el problema es económico. Es duro juntar recursos; si a veces es complicado acudir a una actividad estatal en Morelia, ir al extranjero para foguearse es una proeza. Muchos talentos se quedan al filo de participar por falta de apoyo”, señaló el profesor Cervin.
Kalel inició en este deporte a los 4 años motivado por su familia, encontrando en el combate individual su verdadera pasión. Tras este resultado, su meta es clara: “Tengo mayor motivación para entrenar. En un futuro no lejano quiero un nuevo torneo, superar récords e ir más arriba”.
Para competir en el Hanmadang se requiere registro internacional y el grado de cinta negra, un rango que exige mínimo de 3 a 4 años de constancia. El maestro Cervin destaca que esta disciplina va más allá del esfuerzo físico, aportando disciplina, constancia y respeto.
La escuela donde se entrenó este logro internacional se ubica en la avenida Francisco Noyola, esquina con Belisario Domínguez. Se tienen actividades de 4:00 a 9:00 p.m., consolidándose como un espacio donde el talento local busca trascender a pesar de las barreras financieras.
En visita al Noticiario de Gente del Balsas, finalmente se invitó una megaclase deportiva en el parque Jesús Romero Flores, a las 6.30 de la mañana del próximo sábado, actividad en apoyo a animalistas. al término de la clase, habrá exhibición por taekwondistas.





