
Por Francisco Rivera Cruz
Se mantiene comunicación y monitoreo constante con los 27 campamentos tortugueros de la entidad, con el objetivo de cuantificar las afectaciones provocadas por el huracán Polo y evaluar las condiciones para reanudar de forma segura las labores de protección y rescate de nidos.
El director general de la Comisión de Pesca (Compesca), Ramón Hernández Orozco, informó que hasta el momento se tienen identificados cinco campamentos con daños severos, principalmente en los municipios de Lázaro Cárdenas y Aquila. Asimismo, se reportan afectaciones parciales en la infraestructura de viveros en áreas como Barra de Pichi, además de sitios como “Camino al Mar” y “La Tortuga”.
”Mantenemos comunicación permanente con los campamentos para conocer su situación y determinar dónde se pueden rescatar nidos. La evaluación continúa y estaremos actualizando la información conforme recibamos reportes confirmados”, señaló el funcionario estatal.
En contraste, el campamento “Boca Seca”, ubicado en el municipio de Lázaro Cárdenas, se reporta íntegro y sin daños derivados del fenómeno meteorológico, de acuerdo con la información verificada hasta el momento.
Entre los puntos impactados, el Campamento Tortuguero El Habillal registró ráfagas de viento y marejadas constantes que ingresaron a las instalaciones y alcanzaron los corrales de incubación. El fuerte oleaje movió y borró las marcas de identificación de los nidos; sin embargo, tras disminuir el nivel del mar, los brigadistas iniciaron de inmediato las labores de limpieza y rescate, logrando ubicar y poner a salvo los nidos del corral número 1 para continuar posteriormente con el corral número 2, informó Alonso Ramírez Galeana, que dirige el Campamento.
A pesar del impacto de la marejada, una revisión preliminar confirmó que la mayoría de los nidos se encuentran en buenas condiciones, detectándose crías y huevos en proceso normal de desarrollo. Aunque la naturaleza puso a prueba la infraestructura del campamento, el personal técnico y voluntarios continúan evaluando minuciosamente cada sitio para garantizar la supervivencia de la especie.
La Compesca precisó que, una vez que las condiciones meteorológicas lo permitan de manera definitiva, se retomarán al cien por ciento las actividades de conservación en la costa michoacana, atendiendo siempre las indicaciones de Protección Civil y priorizando la seguridad del personal y los voluntarios.






