Crearán nuevo arrecife artificial con el hundimiento de dos ex dragas donadas por la Marina

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Un nuevo arrecife natural será creado con el hundimiento de dos ex dragas de la Semar.

Por Francisco Rivera Cruz

Un nuevo capítulo para la conservación marina y el desarrollo turístico de la costa michoacana está por escribirse tentativamente en las aguas de Playa Azul. Lo que durante décadas funcionó como infraestructura naval para mantener operativas las rutas marítimas del país, pronto se convertirá en un vibrante pulmón submarino: las ex dragas “Magdalena” y “El Farallón” serán hundidas de forma controlada para dar vida al Sistema Arrecifal Artificial de Michoacán.

Las embarcaciones, dadas de baja por la Secretaría de Marina (Semar) en 2021 y 2023 tras cumplir su ciclo de vida útil, entraron en la fase final de preparación. Actualmente se concluyen las tareas de limpieza profunda y descontaminación para garantizar que su inmersión sea completamente segura para el entorno ecológico.

El proyecto, gestado desde 2022 y formalizado en julio de 2023 con la donación de las unidades al Gobierno del Estado, representa una apuesta integral para la reactivación económica del municipio.

El titular de la Secretaría del Medio Ambiente (Secma), Alejandro Méndez López, destacó que esta iniciativa –resultado del trabajo coordinado entre la administración estatal y el Gobierno Federal– no solo dejará un impacto ambiental positivo en el litoral, sino que fortalecerá de manera directa la producción pesquera artesanal y abrirá un abanico de posibilidades para el ecoturismo y el buceo deportivo en Lázaro Cárdenas.

Para asegurar que cada maniobra se ejecute bajo los más estrictos estándares ambientales, las autoridades han sostenido reuniones de seguimiento con mandos marítimos para la elaboración de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y la obtención de la correspondiente autorización de vertimiento.

La elección de Playa Azul para alojar estas emblemáticas estructuras responde a una demanda de prestadores de servicios turísticos y cámaras empresariales de la región. Durante décadas, la comunidad atesoró el atractivo visual y la curiosidad de los visitantes por el buque “El Betula”, encallado en sus costas en junio de 1993; sin embargo, con el paso de los años, el constante embate del oleaje terminó por desintegrar sus restos.

Con la llegada de la “Magdalena” y “El Farallón”, se busca devolverle a la zona ese gancho de atracción náutica, pero de manera planificada y sustentable, siendo las primeras dragas destinadas a este fin específico en la entidad.

El antecedente directo de embarcaciones sumergidas en la zona se remonta al 24 de noviembre de 2006, cuando el buque tanque Quetzalcóatl fue hundido frente a la bahía de Caleta de Campos. Aunque en su momento fue promovido como un destino para el buceo recreativo, la falta de difusión y la escasa infraestructura turística ha limitado su aprovechamiento frente a otros referentes nacionales.

De igual forma, en abril de 2020 se realizó el proyecto “Arrecifes artificiales como estrategia de manejo y conservación de la pesca ribereña”, mediante el cual se depositaron 249 estructuras prefabricadas de concreto a 18 metros de profundidad en las inmediaciones del puerto para incrementar la productividad pesquera, aunque a la fecha los resultados biológicos de dicha intervención no han sido socializados.

Con esta nueva intervención en Playa Azul, la suma de voluntades entre autoridades, ambientalistas y el sector productivo local busca consolidar una verdadera agenda de protección oceánica, transformando viejos titanes de acero en refugios llenos de vida para la fauna marina del Pacífico mexicano.