Morelia no se explica sin la UMSNH
Por Dr. Salvador García Espinosa
El simple funcionamiento de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), más allá de la noble tarea de la formación de capital humano calificado que constituye para miles de familias de Morelia, así como de los 113 municipios que conforman la entidad, pues representa la única oportunidad real de acceso a la educación superior y en consecuencia el mayor motor de movilidad social, merece ser reconocido.
Por ahora, mi interés es destacar su aportación a la dinámica económica del municipio de Morelia. Si se consideran su magnitud y naturaleza, constituye uno de los principales empleadores y, por lo tanto, pieza fundamental para el desarrollo municipal. Baste mencionar que el presupuesto que ejerce anualmente el H. Ayuntamiento es similar el que dispone esta institución educativa, y el mayor porcentaje de este recurso se destina al pago de salarios de profesores, administrativos y manuales. Es de suponer que este dinero una vez que llega a los trabajadores, en activo o jubilados, se inyecta a la economía local a través del consumo cotidiano en establecimientos comerciales y de servicios.
De forma adicional, los casi 50 mil alumnos que acuden a la universidad de prácticamente todos los municipios del estado, e incluso de localidades de entidad vecinas, como: Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Guanajuato y el Estado de México, contribuyen con la economía municipal, dado que generan una derrama económica a través de su estadía en diversos consumos en establecimientos dedicados a la venta de alimentos (fondas, restaurantes, cafeterías); productos (papelerías, copias, ropa); así como servicios (telecomunicaciones, transporte público).
Parte importante es la dinámica generada en el rubro de viviendas y hospedajes diversos, que van desde las casas de asistencia, departamentos y cuartos en renta en colonias; sobre todo en aquellas cercanas a las múltiples escuelas o facultades universitarias.
Mención especial requiere el caso de proveedores de insumos y servicios para el funcionamiento de laboratorios, instalaciones deportivas, auditorios, entre otros; en aspectos como el mantenimiento de equipos, insumos tecnológicos, servicios diversos que impulsan la generación de cadenas productivas internas en Morelia.
La realización frecuente de eventos académicos, como: congresos, foros, simposios y demás actividades, incluyendo deportivas, incentivan la ocupación hotelera y consumo en el sector gastronómico; en términos generales, impulsa la dinámica turística en las denominadas temporadas bajas.
En términos prácticos y desde una perspectiva educativa, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo actúa como una gran “ancla educativa” (similar a como lo hace una “tienda ancla” en un centro comercial), que incentiva la instalación de otras entidades educativas públicas y privadas, en buena medida aprovechando el respaldo que les otorga el capital humano, formado a través de decenios por la Máxima Casa de Estudios, lo que permite afirmar que los beneficios económicos enlistados se multiplican, por lo que se justifica con creces el considerarla como el principal motor de desarrollo social y económico del municipio de Morelia.
Considero que las autoridades universitarias deberían de propiciar el acercamiento de los y las candidatas a gobernar el Municipio, para que conozcan las posibilidades de alianzas, a fin de crear sinergias en beneficio de los universitarios así como para todos los habitantes de Morelia; sin que esto represente un riesgo para la autonomía universitaria.







