
* En fecha reciente, esta zona de la desembocadura del río Balsas e incluso en el área de Acapulco, Gro, el huracán John dejó grandes y graves daños.
Por Francisco Rivera Cruz
La temporada de huracanes aún no termina, pues en el Pacífico terminará oficialmente la temporada el 30 de noviembre, sin olvidar que esta zona se vio afectada en octubre de 2022 por y fue en octubre que Otis azotó sin piedad a Acapulco, el año pasado.
De acuerdo a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), todavía faltan unos 20 eventos hidrometeorológicos, la mitad de ellos en el Pacífico, donde nos localizamos.
Sin descartar que algunos meteoros se presenten más allá del último de noviembre, por el fenómeno de La Niña y el calentamiento en la temperatura superficial del agua.
México es uno de los 10 países con mayor riesgo catastrófico por fenómenos naturales, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y 45% del territorio está expuesto a inundaciones, según el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
Para esto, en muchos municipios de México, inexiste un Atlas de Riesgo que facilite no solo identificar las zonas vulnerables sino contar con un plan de acción preciso para actuar en la prevención, y ocurrido un evento, atender las necesidades de restablecimiento de la población.
Increíblemente entre ellos municipios están algunos de gran importancia, como Lázaro Cárdenas, en Michoacán, que tiene una actividad económica estratégica, por su desarrollo industrial y comercial, se ha reconocido, aunque no se ha actuado.
Hasta ahora, en el Pacífico se han formado 10 ciclones, de los que han alcanzado categoría mayor Gilma (categoría 4) y John (categoría 3), y por debajo se ha quedado Carlotta con su categoría 1, pero han representado lluvias y presiones climáticas Aleta, Bud, Daniel, Emilia, Fabio, Héctor e Iliana.
Si bien no todos impactan a México, lluvias, fuertes vientos y con esto inundaciones, son normales, además de que hay muchas poblaciones en lugares de riesgo: cañadas, ex arroyos, junto a ríos y en áreas que se pueden desgajar.
Todavía no desaparecía John, ya amenazaba Kristy, el décimo primer evento climático del Pacífico este año, sin embargo, apenas llegó a Depresión Tropical (Once-E), que también representó lluvias para algunas regiones del Pacífico y el país.
El huracán John, fue un fenómeno atípico: tras ser Categoría 1 había perdido fuerza para convertirse en tormenta tropical afectando la costa de Guerrero; sin embargo, se fortaleció hasta convertirse nuevamente en huracán categoría 3, dirigiéndose hacia las costas de Michoacán y Colima.
Guerrero, Michoacán y Colima, por su ubicación geográfica forman parte de las entidades que presentan mayor cantidad de riesgos hidrometeorológicos en el país. Estas tres entidades representaron poco menos del 10% de la siniestralidad por la cobertura de Riesgos Hidrometeorológicos, según reportes de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).
En el país, las afectaciones que han causado las lluvias, huracanes, inundaciones y otros fenómenos hidrometeorológicos generaron que las compañías pagaran en el primer semestre de este año 1 mil 169 millones de pesos.
Esta cifra es la más alta en pagos de siniestros para un primer semestre desde el 2017, de acuerdo a datos de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF).
Alerta Conagua que las afectaciones por huracán y otros riesgos hidrometeorológicos, aun no llegan a su fin en este año. Faltan, por lo menos, oír hablar de Kristy, Lane, Miriam, Norman, Olivia, Paul, Rosa y Sergio, que también están en el pronóstico 2024.





